jueves, febrero 29, 2024

¿Quiénes son los principales productores de energías renovables?

China lidera el mercado pese a los intentos de Europa de presentarse como adalid de las renovables

Tomando como referencia los datos de finales de 2021, pese a que China continúa siendo el país con mayores tasas de emisiones de CO2, duplicando las de EE. UU., que se sitúa en el segundo puesto. El país asiático ha duplicado su capacidad de generación renovable en los últimos diez años, hasta los 2.363,3 TWh. También ha moderado el crecimiento de sus emisiones totales de CO2 desde que inició su andadura como país emergente, con 6.277,2 Mt desde 2001 hasta 2011; hasta las 2.310,8Mt durante la década de 2011 a 2021; una reducción del 63,2 % entre ambos periodos.

Con 230 GW de potencia renovable instalada en 2023, se mantiene como el líder mundial de estas tecnologías, y se encuentra cerca de triplicar la potencia instalada en el resto del mundo de este tipo de infraestructuras; muy por encima de Europa, el segundo en la lista con 75 GW, y de Estados Unidos, con 40 GW. También se sitúa en cabeza de los eslabones clave de la cadena de producción y suministro de los equipos de energía solar –rondando el 80 % del suministro mundial- y eólica -con el 53,5 % de las instalaciones ecuménicas–, así como de la extracción de las tierras raras, que son los materiales que suponen el factor limitante en el proceso productivo, poseyendo dos tercios de la cadena de suministro mundial y cerca del 90 % del refino global. Además, se encuentra en vías de extender su liderazgo a la cadena de producción de los vehículos eléctricos, con el 57,4 % de la cuota de mercado mundial, y de las baterías compuestas por derivados del litio.

Asimismo, la República Popular parece haber comprendido que no será una única tecnología la que reemplace a los combustibles fósiles, sino que este periodo vendrá marcado por la necesidad de combinar diferentes fuentes de generación. Prueba de ello es que ya alberga cinco de las diez centrales hidroeléctricas más grandes del mundo, panorama en el que también lidera la escala internacional con su capacidad instalada, que supera los 370 GW; así como que la central de Kela, con 1 GW de potencia instalada, es la más grande del mundo que combina las tecnologías solar fotovoltaica e hidroeléctrica, lo que la permite actuar como una batería gigante cuya materia prima es completamente renovable: con los excedentes de la planta fotovoltaica se bombea aguas arriba de la presa el fluido, con el fin de que, cuando la energía solar no pueda ser la que provea -ya sea durante la noche o en días de escasa luminosidad-, sea la liberación del líquido contenido el que haga mover las turbinas que generan la electricidad que se requiere.

Sin embargo, parece que esto está siendo tan solo el «abrir de boca» del gigante asiático, pues este prevé alcanzar su neutralidad de emisiones en 2060. Para ello, ya tiene proyectado triplicar su capacidad solar fotovoltaica, superando 1 TW en 2026, y ha iniciado en el último cuatrimestre de 2023 la construcción de otro proyecto de almacenamiento hidroeléctrico por bombeo, de 2,8 GW; que será uno de los 200 proyectos que, según las estimaciones que provee la cadena estatal CGTN, le permitirá alcanzar una capacidad de 270 GW en 2025. A todo ello se le suma que también es el líder universal de producción de energía nuclear y que la tecnología que emplean para su obtención es pionera, lo que se traduce en que se valen de reactores nucleares cuyo combustible es el torio, que es tres veces más abundante que el uranio, y que emplean como refrigerante sales de fluoruro de litio y berilio a baja presión, lo que, según los expertos, las dota de mayor seguridad el proceso de fisión y, además, las permite prescindir del agua proveniente del mar o de ríos aledaños que tradicionalmente se emplea para mantener la temperatura requerida en las distintas etapas del proceso. Este potente ejercicio de investigación y desarrollo les ha permitido que ya se encuentre operativa la primera planta nuclear de IV generación en el mundo, con 200 MW de potencia instalada. 

En occidente, a pesar de lo que los líderes europeos tratan de divulgar, lo que detalla la información anteriormente expuesta choca frontalmente con la situación europea y nacional, donde se puede tomar algunos ejemplos para vislumbrar la situación real del continente en el marco de las energías renovables.

En primer lugar, la tasa de mercado de energía solar y eólica de la Unión Europea no despega, ya que la situación de la cadena de suministros y el incremento de los costes de financiación derivados del aumento de los tipos de interés redundan en un incremento de los costes de producción. Aterrizando en la escala nacional, esto explica la complicada situación que atraviesa, tras su absorción por parte de la alemana Siemens, Gamesa, la empresa de origen vasco, que da empleo a 3.700 trabajadores en España y que llegó a facturar 32.000.000.000 € y que, actualmente, los problemas de suministro han hecho que su situación vire radicalmente, al punto de que se han efectuado rescates indirectos mediante líneas de créditos por valor de 12.000.000.000 € por parte de Alemania y que Dinamarca y España deben aportar una parte de sus fondos de garantía para garantizar la subsistencia de la filial del grupo.

Otra de las problemáticas es la dificultad para encontrar territorios donde ejecutar instalaciones terrestres, las cuales, en lugar de haberlas procurado escalar de modo que abastezcan a núcleos cercanos y así disminuir los costes derivados de su inyección a la red y transporte, la proyección de las concesiones se mantiene de forma que, para su disposición, se requieran de vastas extensiones, que redundan además en diversas problemáticas medioambientales. A ello, se le suma la ventaja competitiva: a nivel tecnológico y de materias primas, así como operativa que ofrece China, que no solo atesora amplios territorios desérticos y despoblados donde ubicar estas tecnologías, sino que también posee la tecnología más avanzada del mundo en lo que a la eólica marina (off-shore) se refiere, con turbinas de 16 MW de potencia instalada ya operativas, gracias a una envergadura de palas de 123 m de longitud, y en vías de desarrollo de otras que alcanzarán los 18 MW.

A la problemática descrita, en España, se le suma la del cierre de varias centrales hidroeléctricas que no han renovado su concesión y cuya demolición ordenada por el Ejecutivo ha sido motivada a causa de su obsolescencia y ausencia de adaptación por parte de las empresas propietarias, así como, en algunos casos, debido a los efectos de la reducción del caudal que ha ocasionado la concatenación de periodos de sequía sin la conveniente adecuación legislativa para paliarla; que ocasiona que la potencia instalada de esta tecnología no supere los 20,4 GW. También la de la previsión de cierre de algunas de las principales centrales nucleares, que se encuentran actualizadas y en disposición de operar bajo los más estrictos niveles de seguridad, pero para las que no se invierte en desarrollar un sistema de almacenamiento seguro de los residuos a largo plazo; tecnología para la que, en caso de que se planteara en un futuro ampliar su potencia instalada, debido a la enorme burocracia, se estima que se requerirían unos veinte años en hacer operativa una central, frente a los entre cinco y siete que emplea China.

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Noticias relacionadas

Lo más leído: