Antonio F. C., de 51 años y origen ecuatoriano, esperó a que su esposa se durmiera para atacarla con un martillo en su domicilio de Palma. La mujer sufrió lesiones muy graves y tuvo que ser sometida a múltiples intervenciones quirúrgicas. Ahora, la Fiscalía solicita para él una pena de 14 años de prisión por intento de asesinato y una indemnización de 77.694 euros por las lesiones, secuelas y daño moral ocasionado.
El Ministerio Público detalla que Antonio F. convivía con su esposa y su hija de 26 años en una vivienda de la calle Bernat Amer. En mayo de 2023, la mujer le comunicó su decisión de terminar la relación. Incapaz de aceptar la ruptura, el acusado comenzó a vigilar sus amistades, salidas y llamadas para averiguar si tenía una nueva pareja. En noviembre, la relación finalizó definitivamente, pero ambos continuaron compartiendo domicilio. La hija del matrimonio pasaba temporadas con otros familiares, mientras que la víctima se instaló en la habitación de su hija.
El 29 de enero de 2024, la mujer se acostó en ese cuarto y Antonio F. permaneció a los pies de la cama. Apagó la luz, esperó a que ella estuviera profundamente dormida y se dirigió a la galería de la vivienda para tomar un martillo de hierro. De manera sorpresiva, la golpeó al menos cinco veces en la cabeza. La víctima despertó sin posibilidad de defenderse y comenzó a gritar. Entonces, el agresor detuvo el ataque y llamó a los servicios de emergencias.
La mujer fue trasladada al hospital, donde permaneció ingresada hasta el 9 de febrero con hundimiento de cráneo, fracturas en las manos y la nariz, entre otras lesiones.