Se anuncia oficialmente el acuerdo definitivo de compra por parte del grupo publicitario Omnicon (OMG) a Interpublic ( IPG) con impacto estimado de 4.000 despidos en todo el mundo.
El 26 de noviembre de 2025, Omnicom anunció oficialmente la finalización de la adquisición de Interpublic en su comunicado de prensa global, tras recibir todas las aprobaciones regulatorias. En España se publicó la noticia en medios especializados en publicidad, el 28 de noviembre de 2025, destacando la creación del mayor holding publicitario del mundo.
Este proceso se inició cuando el 8 de diciembre de 2024 Omnicon comunica su intención de adquirir Interpublic mediante un canje de acciones. Y estaba a la espera de todas las aprobaciones regulatorias y cumplir las condiciones de cierre. La fusión se completó el 26 de noviembre de 2025, tras recibir la aprobación definitiva. A partir de esa fecha, la compañía opera bajo el nombre Omnicom y cotiza en la Bolsa de Nueva York con el ticker OMC. El valor de la transacción se calcula en aproximadamente 9.000 millones de dólares al cierre, aunque inicialmente se estimaba en 13.300 millones. La reducción se debió a la caída del precio de las acciones en el sector.
Estas dos empresas eran dos grandes emporios de la comunicación que aglutinan a agencias de publicidad de gran tamaño y larga tradición en el mundo de la publicidad. También disponían de otras grandes agencias de medios, así como empresas de menor tamaño de relaciones públicas, eventos y actividades relacionadas con la comunicación
Al grupo OMG pertenecía la agencia BBDO (97 años de antigüedad); DDB (79 años) y TBWA (55 años). En el grupo IPG estaba McCann (113 años), (152 años) y Mullen Lowe Group (55 años). Además de estas empresas, ambos grupos estaban compuestos por grandes centrales de medios como OMD y PHD (ambas pertenecientes a OMG) y IPG Mediabrands, con Initiative, UM (Universal McCann) y Reprise Media. El impacto de la compra de Omnicom a Interpublic (IPG) en la industria publicitaria es profundo y marca un cambio estructural en el sector.
Tras esta compra, Omnicom se convierte en el mayor grupo de marketing y publicidad del mundo, superando. Se estima que la suma de ingresos de ambas empresas es de Más de 25.000 millones de dólares anuales, y sumaria una plantilla superior a 100.000 empleados en todo el mundo.
La fusión se argumenta indicando que responde a la necesidad de ganar escala frente a las grandes tecnológicas (Google, Meta) y adaptarse a la inteligencia artificial generativa, que está transformando la industria publicitaria. Este movimiento acelera la tendencia hacia “superholdings”, consideradas estructuras más compactas, eficientes y tecnológicamente robustas, diseñadas para competir contra gigantes digitales como Google, Meta, Amazon y TikTok.
Con esta fusión se queda un grupo que ofrecerá servicios integrales de Medios, publicidad, CRM, comercio digital, relaciones públicas, branding, marketing de precisión y salud, apoyados en la plataforma Omni (inteligencia avanzada para conectar datos, creatividad y tecnología). Omnicom se posiciona como “compañía global de marketing y ventas”, integrando medios, datos, tecnología y creatividad en una misma plataforma (Omni). El foco pasa de la gestión de marcas a la optimización tecnológica y de datos, para ofrecer servicios end-to-end y competir en un ecosistema dominado por algoritmos y automatización.
Pero no todo es positivo, ya que tras la fusión desaparecen tres marcas del grupo. Se eliminarán tres redes creativas históricas (DDB, FCB y MullenLowe), que serán absorbidas por TBWA y BBDO . McCann es la única red global de IPG que se mantiene. Con esta compra se producirán sinergias de costes, y se prevé un ahorro de costes a nivel mundial de 750 millones de dólares anuales.
También se estima la eliminación de más de 4.000 puestos tras la integración, principalmente en áreas administrativas y duplicadas. Y una reorganización de equipos directivos globales, regionales y nacionales. A los 4.000 despidos que se estima realizar hay que añadir los Despidos previos, ya que antes del cierre definitivo de la operación, ambas compañías ya habían ejecutado más de 6.000 recortes desde el anuncio de la fusión a finales de 2024. El futuro para estas más de 10.000 personas en todo el mundo es incierto.
La empresa ha confirmado que los despidos se realizarán con paquetes de indemnización estándar del sector, incluyendo compensación económica y beneficios por transición, aunque no se han revelado cifras exactas. La Recolocación interna también parece limitada, ya que se priorizará la absorción de “talento clave” en las nuevas estructuras . Los creativos tendrán más posibilidades de recolocarse.
Omnicon ofrecerá programas de outplacement y asistencia para recolocación externa, con acuerdos con consultoras de empleo. El objetivo es reducir el impacto reputacional y facilitar la reinserción laboral. Pero parece que es más una operación de salvaguarda de reputación.
En España el impacto será notable. Las sedes principales están en Madrid y Barcelona, donde operaban las agencias TBWA, BBDO, McCann, DDB, FCB y MullenLowe. Con la desaparición de DDB, FCB y Mullen Lowe, se estima que podrían perderse entre 400 y 600 puestos en España, principalmente en áreas creativas y administrativas duplicadas.
Este movimiento además de su aprobación en Estados Unidos debía ser validado por las autoridades comunitarias. La Comisión Europea dio luz verde el 24 de noviembre de 2025, bajo el Reglamento de Fusiones de la UE, tras concluir que la operación no plantea problemas de competencia en el Espacio Económico Europeo. La autorización fue incondicional, es decir, sin imponer restricciones, porque Bruselas determinó que el mercado sigue siendo competitivo gracias a la presencia de otros grandes holdings como WPP, Publicis Groupe, Dentsu y Havas.
El análisis sobre posible peligro en limitación de la competencia se hizo en base a Servicios de comunicación de marketing (MCS): creatividad, desarrollo de campañas. La Comisión concluyó que la fusión no reduciría la competencia en estos segmentos, dado que los anunciantes pueden cambiar de agencia con costes relativamente bajos y contratos de corta duración.
Por su parte La CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) en España no bloqueó la fusión entre Omnicom e Interpublic. Su papel fue de supervisión y análisis de competencia en el mercado publicitario español, dentro del marco habitual para operaciones internacionales con impacto local. La CNMC revisó la operación para evaluar si la concentración podía generar riesgos de monopolio o prácticas restrictivas en España. Se concluyó que no existían riesgos significativos, dado que el mercado español sigue siendo competitivo por la presencia de otros grandes grupos y agencias independientes. Por ello, no se impusieron remedios ni restricciones, y la aprobación fue incondicional, en línea con la decisión de la Comisión Europea. Tampoco ha habido una reacción masiva de sindicatos a nivel nacional publicada en medios.
Parece que la acción de CCOO y UGT ha sido solicitar información a las filiales españolas de Omnicom e IPG sobre el alcance de los despidos y han pedido que se activen planes de recolocación y negociación colectiva para minimizar el impacto en Madrid y Barcelona.
Si que ha se ha expresado más activamente la preocupación por parte de Asociaciones del sector publicitario (como la Asociación Española de Agencias de Comunicación Publicitaria) han mostrado preocupación por la pérdida de talento y han instado a que se cumplan las indemnizaciones y se ofrezcan programas de transición laboral.
No se han anunciado huelgas ni movilizaciones, pero los sindicatos advierten que podrían intervenir si se vulneran derechos laborales o se incumplen los convenios colectivos, sin más.