Pese a que faltan datos oficiales definitivos, en España murieron 714 trabajadores en accidentes laborales. Los datos son de Eduardo Sánchez Baranda, sindicalista de UGT. Su trabajo de recopilación fue publicado en el Heraldo de Henares, y demuestra que en España los accidentes laborales se siguen cobrando demasiadas vidas anualmente.
Como se trata de una recopilación manual de sucesos, se intuye que las cifras oficiales, cuando se publiquen, sean todavía peores. De los datos se concluye que los sectores más afectados son el agropecuario, la construcción, transportes, logística e industria. También el sector de la limpieza, la pesca y la minería se han visto afectados.
Las causas de las muertes más repetidas han sido las caídas en altura, muchísimas sin arnés y sin equipos de protección; aplastamiento por maquinaria, vehículos o por derrumbes; accidentes de tráfico, electrocuciones, explosiones, golpes de calor e infartos cardíacos. La mayoría de los accidentes se produjeron durante la jornada laboral –los accidentes sufridos de camino al trabajo también son accidentes laborales–.
Sobre la edad predominan los fallecimientos de mayores de 50 años. Llama la atención los accidentes sufridos por personas de 70 años y hasta 78 años. Debemos preguntarnos cómo puede ser que haya gente trabajando más allá de la edad media de jubilación en España.
Lejos de tratarse de muertes producidas por imprudencias, se observa que, por ejemplo en el caso de las caídas, muchos carecían de arneses, algo básico cuando se trabaja en altura. Solo un correcto equipamiento de seguridad habría evitado muchas muertes, así como protocolos de seguridad correctamente aplicados. Del recuento realizado por Eduardo Sánchez Baranda, al menos 17 trabajadores carecían de arnés.
Los datos demuestran quienes son los que de verdad se arriesgan: los trabajadores, poniendo en muchos casos su propia vida y su salud. Este solo es uno de los muchos problemas que afectan a los trabajadores españoles, mientras tanto, los grandes sindicatos prefieren tratar otras cuestiones ajenas a los intereses de los que dicen representar, participando en el sostén de un gobierno anti popular.