15 de enero de 2026

Aprobado el tratado de libre comercio con Mercosur a pesar de la oposición del campo europeo

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El 17 de enero el Consejo de la Unión Europea aprobó el  acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, a pesar de las protestas de agricultores y ganaderos en toda la UE, en ocasiones reprimidas por la fuerza. Del total, seis países votaron en contra, Polonia, Francia, Hungría, Austria e Irlanda, y contó con la abstención de Bélgica. Se crea por tanto, la mayor zona de libre comercio del mundo.

Mercosur es un bloque económico compuesto por Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina, pero que cuenta con países asociados como Perú, Ecuador, Surinam, Guayana y Colombia. El tratado de libre comercio llevaba negociándose desde 1999 y supone la eliminación de la mayoría de los aranceles. 

El problema que trae el acuerdo es la eliminación de los aranceles que protegían la producción nacional de los países de la UE. Debemos tener en cuenta que en Mercosur el coste de la mano de obra es menor, se respetan menos los derechos laborales, los cultivos están sometidos a menos burocracia, se emplean productos ilegales y/o restringidos dentro de la UE, entre otras cosas que impiden una competencia justa.

El acuerdo es visto por agricultores y ganaderos de todos los países de la UE como una amenaza a la supervivencia de sus explotaciones. Ahora la competencia del libre mercado castigará con dureza a los productores europeos claramente desfavorecidos. Sin embargo ¿Quién se ha mostrado favorable? La industria transformadora, representada por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) en el caso español, patronal del sector, ha sido partidaria del acuerdo, así como también la CEOE. De nuevo los gobiernos europeos van de la mano de los intereses de una patronal poco preocupada por el futuro de los trabajadores, así como de la soberanía alimentaria y la protección de uno de los sectores económicos más básicos e importantes.

En cuanto al contenido del acuerdo, la UE liberaliza el 99% de sus importaciones agrícolas, que tendrán un arancel del 0% inmediatamente. De la misma manera se prohíbe la aplicación de impuestos que discriminen entre productos nacionales y foráneos de importación. 

En el panorama político español, los dos partidos del turno, PSOE y PP, se han mostrado favorables a un acuerdo claramente rechazado por el sector agrícola español. Queda patente una vez más que a grandes rasgos defienden lo mismo. Las movilizaciones del campo han continuado estos días, y continuarán en toda la Unión Europea. 

Ni las quejas ni las protestas han impedido que un acuerdo de tal importancia e impacto haya salido adelante. El Consejo de la Unión Europea (compuesto por todos los gobiernos de la UE) ha hecho oídos sordos a las demandas populares, ante este panorama ¿Que es necesario hacer para que, gobernantes que no cuentan con la mayoría de la aprobación del pueblo, hagan políticas alineadas con los intereses, en este caso del campo europeo?