El pasado 8 de febrero, el Frente Obrero convocó una manifestación contra la regularización masiva de inmigrantes ilegales que anunció el PSOE junto a Podemos a través de un real decreto hace apenas unos días. Frente a la sede de los socialistas, en la calle Ferraz, se manifestaron algo más de mil personas. Al frente de la manifestación podía verse una pancarta serigrafiada en la que se leía el lema «No a la regularización masiva, sí a la remigración», además de escucharse numerosos cánticos como «Irene Montero, todos a tu casa» o «No es racismo, basta de buenismo». A la manifestación también acudieron el Frente de Obreros en Lucha, Juventud Combativa y Reconstrucción Comunista, que desde sus redes sociales habían llamado a sumarse a la concentración. Una vez allí, llevaron sus propios bloques.
Para finalizar la manifestación, tomaron la palabra dos de los portavoces del Frente Obrero: Roberto Vaquero, presidente del Frente Obrero, y Carmen López. En sus discursos destacaron que esta nueva medida del Gobierno sirve para ganar futuros votos y diluir España. También se denunció la inseguridad que producen este tipo de medidas dentro de los barrios obreros y la lejanía de la clase política, tanto de la izquierda como de la derecha, respecto a estos temas. Por último, se puntualizó que las políticas de remigración y de control de fronteras no son racistas, únicamente velan por la supervivencia del país, incapaz de absorber tal volumen de inmigración.