Cada miércoles, frente al Congreso de la Nación en Buenos Aires, miles de jubilados se movilizan en reclamo de aumentos en sus pensiones, acceso total a medicamentos y la continuidad de la moratoria previsional. Con pancartas en mano y el respaldo de sindicatos y organizaciones sociales, los adultos mayores denuncian una crisis humanitaria que se ha profundizado desde la llegada del presidente Javier Milei al poder.
Pensiones por debajo de la canasta básica
Actualmente, cerca de 7,5 millones de adultos mayores reciben una pensión en Argentina, lo que representa el 15,7% de la población. Sin embargo, el 63,5 % de ellos perciben la jubilación mínima, que en marzo de 2024 es de 279.121 pesos (256 dólares). Este monto llega a 349.121 pesos con un bono de refuerzo que el gobierno otorga desde septiembre de 2022 debido a la emergencia económica.
A pesar de este refuerzo, el ingreso sigue siendo insuficiente. Según la Defensoría de la Tercera Edad, la canasta básica para un jubilado se estima en 1.200.523 pesos (1.120 dólares) para abril de este año. En este contexto, unos 5,4 millones de jubilados cobran menos de 400.000 pesos (357 dólares), una cifra muy por debajo del costo de vida real.
Eugenio Semino, defensor de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires entrevistado por la AGENCIA EFE, advirtió que los jubilados enfrentan una «crisis humanitaria» sin precedentes. Según un informe del Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía (MatE), cada jubilado ha perdido más de 2,2 millones de pesos en los últimos 14 meses de gobierno de Milei. Además, el Ejecutivo ha dejado de transferir más de once billones de pesos al sector, mientras destinó 14 billones al pago de la deuda externa.
El impacto de los costos de salud y la eliminación de la cobertura total de medicamentos
Uno de los reclamos más urgentes de los jubilados es el acceso a medicamentos. Con un incremento del 119% en los costos de salud durante 2024, la mayoría de los adultos mayores no pueden afrontar estos gastos. Hasta diciembre pasado, existía una política de medicamentos gratuitos para jubilados, pero el gobierno de Milei la eliminó.
Actualmente, solo los afiliados al PAMI con ingresos menores a 418.682,56 pesos tienen acceso a una cobertura del 100% en medicamentos. Esto deja afuera a entre dos y tres millones de jubilados y pensionados, quienes deben costear sus remedios con ingresos ya insuficientes.
El fin de la moratoria previsional: un futuro incierto para miles de trabajadores
Otro punto crítico de la protesta es la eliminación de la moratoria previsional, un sistema vigente por más de 20 años que permitía a quienes no cumplieron con los 30 años de aportes acceder a una jubilación mediante un plan de pagos. La medida dejará de existir el 23 de marzo, y el gobierno ha confirmado que no habrá prórroga.
A partir de esa fecha, quienes alcancen la edad jubilatoria (60 años para mujeres y 65 para varones) y no tengan los aportes requeridos, no podrán acceder a una jubilación. En su lugar, podrán optar por la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), cuyo monto equivale al 80% de la jubilación mínima y se actualiza por la Ley de Movilidad.
Actualmente, el 70% de los jubilados accedieron a su pensión a través de moratorias, mientras que solo un 17% lo hizo por el régimen general. Sin la moratoria, se estima que el 80% de quienes cumplan la edad jubilatoria solo podrán recibir una PUAM, lo que implica una pérdida de ingresos aún mayor.
Las marchas continúan: una lucha por la dignidad
Las movilizaciones de los jubilados han ganado el respaldo de sindicatos y movimientos sociales, que denuncian la precarización de las condiciones de vida de los adultos mayores. En cada marcha, las consignas apuntan al Gobierno nacional y exigen medidas urgentes para frenar el deterioro del poder adquisitivo de las pensiones.
Con una inflación que golpea fuertemente sus bolsillos y un panorama incierto tras el fin de la moratoria, los jubilados argentinos continúan en las calles, exigiendo que sus años de trabajo sean reconocidos con una vejez digna.