7 de febrero de 2026

Las presas y pantanos españoles tienen graves carencias de mantenimiento

Las presas y pantanos españoles tienen graves carencias de mantenimiento
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Los ingenieros advierten de la falta de inversión en mantenimiento y actualización de las presas españolas y sus consecuencias, que pueden verse agravadas por las fuertes lluvias

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En España según datos de SEPREM (Sociedad Española de Presas y Embalses) hay unas 2.500 presas, de las que unas 1.300 se consideran grandes presas, de ellas unas 375 son de titularidad estatal.

Como curiosidad histórica, la presa más antigua de España conocida fue la presa romana Alcantarilla, situada entre Sonseca y Mazarambroz (Toledo). Que fue construida en el siglo II antes de Cristo.  Tambien se considera la Presa de Tibi (Alicante) como la más antigua, ya que fue construida en el siglo XVI pero se mantiene en funcionamiento.

El conjunto de parque de presas español es bastante antiguo, una parte significativa de  ellas ( aproximadamente un 25%) se construyeron en los años 20-40 del siglo XX.  Esto nos dice que una de cada cuatro presas españolas tiene entre 75 y 100 años.

Entre los años 1950 y 1979, la época celebre del franquismo de inaugurar pantanos, que fue la época del gran boom y se construyeron en torno al 40-50% de las presas de España.

Entre los 1980 a 1999,  Se siguen construyendo presas, pero a menor ritmo, se consolida la construcción de grandes embalses de regulación y para  usos hidroeléctricos. Entre el año 2000 a 2025 prácticamente no hay construcción de presas, solo  30. Y estas son de menor tamaño. El foco se desplaza hacia gestión, seguridad y modernización más que a nuevas construcciones. Por tanto, solo el 25% de las presas tiene menos de 40 años.

Se dispone de información abundante y numerosos informes técnicos de diversas fuentes oficiales y solventes como el informe de 2025 de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (Asociación Caminos), El Instituto de la Ingeniería de España (IIE), que difunde y respalda los datos de Asociación Caminos sobre el estado de las presas estatales y reclama un Consejo de Seguridad de Presas independiente.  También se cuenta con el inventario del MITECO (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico)  y su inventario de Presas y Embalses. Que es la herramienta oficial que recoge datos de todas las presas de España, con información sobre tipología, características geométricas, ubicación, uso y, en muchos casos, año de finalización.

Y todas estas fuentes no “la fachosfera”, “El bulo” o “los enemigos del gobierno”  son los que estan alertando del riesgo al que se puede estar exponiendo el país.

Estos profesionales y expertos de la ingeniería estan advirtiendo de que hay una falta de mantenimiento e inversión insuficiente, denunciando que una parte relevante del parque de presas español presenta deterioro acumulado y mantenimiento claramente insuficiente, especialmente en presas de titularidad estatal. Se habla de que la inversión real en mantenimiento está muy por debajo de lo necesario.

Los informes de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil (Asociación Caminos) señalan que aproximadamente 1 de cada 3 presas estatales necesita refuerzos estructurales urgentes. Que alrededor del 65 % requiere renovar o sustituir sistemas de auscultación y vigilancia. Y que 3  de cada 4 no tienen aún plan de emergencia implantado.

Un reportaje reciente habla de que un tercio de las presas hidroeléctricas estatales está “en peligro” y requiere refuerzos urgentes, especialmente ante borrascas intensas. La situación se resume como de  “elevada vulnerabilidad por antigüedad, escasa inversión y mala gestión de la seguridad”.

Algunos Ingenieros de Caminos han sido mas claros y tajantes y en medios han dado mensajes contundentes en los últimos días en entrevistas. “la situación es aberrante” y “se está jugando a la lotería con parte del parque de presas”, insistiendo en que el problema es estructural y de larga duración, no solo coyuntural debido a las últimas lluvias intensas

 

Analizar los datos de inversión en mejora, cuidado y mantenimiento de presas desde los años 90 hasta la actualidad no es fácil, ya que la denominación de las partidas ha ido variando a lo largo del tiempo y no hay una serie histórica única y desglosada que informe sobre el gasto en esta  partida.  Tampoco ayuda el continuo cambio de denominación de los Ministerios responsables de las presas y los organismos garantes de la inversión en este tema.  En líneas muy generales la evolución seria esta . Entre los años 90 y 2000, la  inversión en presas se integra en grandes programas de infraestructuras hidráulicas (regadíos, abastecimiento, depuración, etc.). En la década 2020-2020 se mantiene la misma lógica  partidas agregadas de “infraestructuras hidráulicas” y “seguridad de presas y encauzamientos”, sin un desglose homogéneo año a año en abierto. Para esta época los ingenieros ya llevan algunos  años denunciando que la parte destinada específicamente a mantenimiento y refuerzo de presas es muy inferior a lo técnicamente recomendable.

Entre 2020 y la actualidad la Asociación de Ingenieros de Caminos ya citan cifras concretas, en apoyo a sus advertencias técnicas. El presidente de la Asociación de Ingenieros de Caminos señaló que en 2023 se destinaron unos 17 millones de euros a mantenimiento de las 350 presas estatales, calificando la cifra de “alucinante” e insuficiente. Otros expertos apuntan que, para un mantenimiento adecuado, harían falta del orden de 400–500 millones de euros anuales (estimación técnica, no cifra oficial).

Por tanto, aunque no hay una información clara sobre la evolución del gasto, si esta claro y muy documentado el desajuste entre lo que se invierte y lo que los informes técnicos consideran necesario, especialmente en la última década.

Estas carencias además se hacen mas graves porque los episodios de lluvias intensas estan incrementándose en frecuencia. Y este hecho preocupa a los técnicos especialmente , ya que las presas españolas se diseñaron con unos caudales de avenida máximos. Y en los últimos años está aumentando la frecuencia de episodios muy intensos de lluvia lo que obliga a revisar esos supuestos. La propia Dirección General del Agua (MITECO), en su documento “Líneas de actuación para la mejora de la seguridad de las presas y embalses 2023–2033”, reconoce la necesidad de adaptar la gestión de seguridad de presas a un contexto de mayor variabilidad hidrológica y eventos extremos.

Si a eso se le suma presas envejecidas, desagües de fondo con fallos y sistemas de auscultación obsoletos, el riesgo de problemas serios durante grandes borrascas aumenta de forma significativa.

No significa que cada episodio de lluvia vaya a provocar una catástrofe, pero cada borrasca fuerte “pone a prueba” un sistema que los propios ingenieros consideran infra financiado y con déficit de seguridad.

Eso apunta a un riesgo real si no se actúa, sobre todo en un subconjunto de presas viejas y mal mantenidas. Pero el sistema en su conjunto no está “al borde del colapso” hoy pero el problema es que se está agotando el margen de seguridad. Es decir, se estan dando avisos que deberían ser escuchados con celeridad para evitar gravísimos accidentes de consecuencias terribles.

Las soluciones por implantar, en las que hay bastante consenso entre MITECO, asociaciones de ingenieros y expertos son la creación de un plan de choque  de inversión en seguridad y mantenimiento. Se precisa implementar de verdad los planes de emergencia de presas, atendiendo a un dato crítico 3 de cada 4 presas estatales no tienen aún el plan de emergencia implantado, según la Asociación Caminos. Esto implica: mapas de inundación actualizados, protocolos claros con Protección Civil y ayuntamientos, sistemas de aviso a la población y simulacros periódicos.

Es clave tambien modernizar la auscultación y el control en tiempo real

MITECO está actualizando guías técnicas y criterios de gestión de seguridad, incluyendo el uso de nuevas tecnologías de monitorización y datos topográficos de alta precisión. Y los ingenieros reclaman sensores modernos, telecontrol, sistemas de alerta temprana y revisión de los desagües de fondo y aliviaderos.

Parte de estas medidas son de urgente implantación, debiendo acometerse en los próximos 12 meses, y tambien hay  medidas que deben plantearse de una manera menos  coyuntural sino como un cambio estructural para mantener la seguridad.

Y más allá de las medidas técnicas se pide desde la Asociación Caminos y el Instituto de la Ingeniería de España un compromiso político, que se materialice en un refuerzo institucional y transparencia.  Se pide un sistema de supervisión más robusto e independiente, con más medios técnicos y humanos dedicados a seguridad de presas. Crear o fortalecer una unidad independiente de supervisión de seguridad de presas. Se demanda incrementar plantilla técnica especializada en hidráulica y geotecnia. Y también reclaman más información pública sobre el estado de las presas y los planes de emergencia.

España no enfrenta un riesgo inminente de colapso generalizado, pero sí un riesgo acumulado y creciente derivado de la antigüedad de las presas, la falta de inversión y la mayor frecuencia de lluvias extremas.
La ventana para actuar aún está abierta, pero se está estrechando. Actuar ahora reduce riesgos y costes futuros

¿ Se escuchará a los expertos o se desoirán y luego si se produce un grave incidente se harán declaraciones tipo  “ las desgracias ocurren”?