Hace unos días, a través de las redes sociales de su presidente, Roberto Vaquero, el Frente Obrero anunció el inicio de una campaña de difamación por parte del conocido programa de la Sexta, Equipo de Investigación.
En los vídeos subidos a sus redes sociales, Roberto Vaquero denunciaba que la campaña contra el Frente Obrero se había iniciado desde “ciertos sectores políticos” y, en específico, como respuesta a las últimas acciones polémicas del propio partido, ya sea por los escraches a Ione Belarra, a Gabriel Rufián o a Unai Sordo; por las protestas contra las regularizaciones masivas de inmigrantes pactadas entre el PSOE y Podemos, o por el propio ascenso de su figura y la del Frente Obrero.
También destacaba el nivel de “rigurosidad” de las investigaciones del programa, sacando a relucir un fragmento de un capítulo concreto de Equipo de Investigación en el que un “experto” analizaba la simbología de las bandas latinas. Según este, la expresión klk manin era una “amenaza de muerte”, inventándose que el significado oculto era killer latin king y que hacía referencia a que tenían que matar a un tal Manin. En realidad, es una frase que en dicha jerga representa una acepción totalmente distinta, pues en este contexto se refiere a la expresión “qué lo qué, manín”, una forma de preguntar o saludar a alguien.
En un segundo vídeo se volvía a exponer al propio programa, al asegurar que sus prácticas eran “mafiosas”, incluyendo “la colocación de micros y cámaras escondidas durante las grabaciones”. Esto se evidencia en un audio en el que una presunta periodista del programa pedía a Carmen López, portavoz del Frente Obrero, una entrevista en su domicilio. Ante la negativa, habrían desistido de concertar la entrevista.