Los ministros de Asuntos Exteriores de Eslovenia, España, Irlanda, Islandia, Luxemburgo y Noruega han emitido un comunicado conjunto en el que condenan la última ofensiva militar lanzada por Israel en la Franja de Gaza y el anuncio del establecimiento de una presencia permanente en la ciudad.
Los seis países advierten de que la intensificación de las operaciones pone en riesgo la vida de los rehenes retenidos por Hamás y provoca un “intolerable” número de víctimas civiles palestinas, entre ellas mujeres, niños y ancianos. Asimismo, denuncian el desplazamiento forzoso de población, que consideran una violación del derecho internacional.
El comunicado califica de “inaceptable” la destrucción de infraestructuras civiles esenciales y urge a Israel a reconsiderar de inmediato su decisión y detener las operaciones. También subraya la gravedad de la situación humanitaria, tras la confirmación de hambruna en la gobernación de Gaza, y reclama que se permita a la ONU y a las ONG actuar plenamente sobre el terreno.
Los ministros expresan además su profunda preocupación por la expansión de los asentamientos en Cisjordania y las acciones de colonos violentos, que, a su juicio, obstaculizan cualquier avance hacia la solución de dos Estados.
Finalmente, los países firmantes reafirman su compromiso con los esfuerzos de mediación internacional, reclaman un alto el fuego permanente, la liberación inmediata de todos los rehenes y la entrada sin trabas de ayuda humanitaria. “La paz y la estabilidad deben regresar a la región”, concluye el texto.