9 de enero de 2026

Fin del negocio de las hijas de Zapatero en Venezuela

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La caída de Maduro  ha tenido consecuencias que van más allá del terreno estrictamente político. En los últimos días ha desaparecido de internet un proyecto empresarial vinculado a las hijas del expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, un hecho que vuelve a poner el foco en la estrecha relación entre poder político y determinados negocios privados.

El proyecto en cuestión, conocido como El Server, estaba orientado al mundo de los videojuegos y los esports y había comenzado su actividad en 2023. Durante meses se presentó como una iniciativa tecnológica dirigida al público joven, en un sector en expansión y aparentemente ajeno a la política. Sin embargo, su evolución nunca fue completamente independiente del contexto venezolano en el que nació.

El Server ha dejado de existir en el plano digital. La página web ha sido retirada y sus perfiles en redes sociales permanecen inactivos, sin ningún tipo de comunicado oficial que explique el cierre o aclare si se trata de una pausa temporal o de una desaparición definitiva. El silencio ha sido absoluto.

El origen del proyecto coincide con un momento especialmente significativo. Su puesta en marcha se produjo poco después de una visita de Zapatero a Caracas, donde mantuvo encuentros con Nicolás Maduro en un clima de cercanía política ampliamente conocido. En ese mismo periodo se produjeron cambios relevantes en la estructura empresarial vinculada a sus hijas, consolidando una nueva etapa en su actividad profesional.

Otro elemento a tener en cuenta es que el proyecto no estaba registrado en Venezuela, sino fuera del país. Una fórmula habitual en contextos de inestabilidad, pero que refuerza la idea de que se trataba de una iniciativa diseñada para operar en un entorno complejo, donde la continuidad de los negocios dependía en gran medida del equilibrio del poder político.

La desaparición de El Server no es un hecho aislado. En etapas anteriores, coincidiendo con momentos de mayor presión mediática y judicial sobre determinados vínculos empresariales, el entorno profesional de las hijas de Zapatero ya había reducido de forma notable su presencia pública y digital. La retirada de contenido y la pérdida de visibilidad no son, por tanto, un fenómeno completamente nuevo.

El caso de El Server vuelve a poner sobre la mesa una cuestión recurrente: cuando los negocios crecen al amparo de un determinado poder, su supervivencia suele estar ligada al destino de ese mismo poder. En ese sentido, la cronología de los hechos resulta tan reveladora como el silencio que los rodea.