Según un nuevo estudio realizado por Fedea y BBVA Research, los datos han dado a conocer que nueve de cada diez personas que se han sumado al mercado laboral en España son de origen extranjero. Esto abarca tanto a la gente que busca empleo como a la que ya está trabajando. La cifra supera, por tanto, a la más alta de los últimos años, que se dio desde el año 2000 hasta el 2008.
Los inmigrantes suponen hasta casi el 59% de los nuevos puestos de trabajo ocupados, dejando a la población española con cerca del 41%. En números, supone que hasta 1.158.782 de los cerca de dos millones de nuevos empleos desde 2021 fueron ocupados por extranjeros.
En cuanto a qué tipo de empleos desarrollan los inmigrantes, según los investigadores de Fedea, siguen prevaleciendo trabajos normalmente depauperizados, como son los sectores de la hostelería, especialmente los camareros, el de la limpieza y el del trabajo doméstico. Entre estos sectores suman el 30% del total de trabajos entre inmigrantes. Pese a ello, los propios investigadores admiten que también se ha expandido hacia otros sectores menos comunes décadas atrás.
Estos datos no pueden ser entendidos de forma aislada, pues la ampliación hacia otros sectores se debe, de nuevo según los investigadores, a la escasez de mano de obra de mano autóctona. En palabras de Felgueroso, uno de los investigadores, «la inmigración en esta segunda fase ya no viene a hacer lo que no queremos nosotros, sino a cubrir puestos de trabajo que nuestra población no puede ocupar». Además, la mano de obra inmigrante también trabaja en empleos de menor cualificación. Esta sustitución de la mano de obra ha sido posible gracias al éxodo masivo de la población española en busca de trabajo, en su mayoría cualificada, que ha sido sustituida por la mano de obra inmigrante.