En la intención de voto de este mes destaca el auge del Frene Obrero, que iguala a partidos como Junts, EAJ-PNV o el BNG.
Las encuestas fueron realizadas entre los días 6 y 10 de abril, en pleno juicio a José Luis Ábalos y el caso mascarillas. Y no parece suponer ningún obstáculo para que este estudio siga dando una clara victoria al PSOE si hubiera unas elecciones. De celebrarse unos comicios, habría un alto nivel de participación, con un 73% de los encuestados que con total probabilidad acudirían a las urnas.
El partido más votado sería el PSOE, según el CIS, con un 27,4%; le sigue el PP con un 15,7% y de VOX que obtiene un 10,7%. Sumar queda como cuarto partido con un 4,1%. En intención de voto en primera opción crece el Frente Obrero con un 0,5% de votantes, cifra igualada con la intención de voto a partidos que están en el Gobierno como Junts (0,6%), PNV (0,5%), y el BNG (0,5%)
En el PP el voto esta igualado por géneros y edades. En el PSOE hay una mayor polarización, con 6 puntos de diferencia de voto hacia este partido entre mujeres y hombres, alcanzando el 30% de intención de voto. El PSOE en las personas de entre 65 y 74 años consigue una intención de voto 14 p.p por encima de la media y en los mayores de 75 se sitúa en 7 p.p por encima. VOX lidera el voto joven, siendo el partido con más intención de voto (21,3%) entre los jóvenes de 25 a 34 años.
Los tres partidos lideres, mantienen gran fidelidad entre sus votantes de las elecciones de 2023. El 69% de las personas que votaron al PSOE en ese año lo volverían a hacer, y el 69,5% de los votantes del PP repetirían . Pero los votantes mas fieles son los de VOX con un 77% de que volverían a confirmar en este partido. Sumar solo es capaz de fidelizar al 33% de sus votantes, siendo el principal receptor de votos de defraudados el PSOE y en menor medida Podemos. Entre los votantes del PSOE un 6% considera votar al PP y un 2% a VOX, obteniendo mayores porcentajes que opciones de “izquierdas”. Los votantes del PP que no repetirían su voto estan sobre todo en la zona de indecisión (12,5% no sabe aún) pero tambien hay un giro hacia VOX (11%)
La clase social y el tipo de trabajo que se tenga marca una clara diferencia en la intención de voto, sacando a la luz algunos datos que podrían sorprender. El PP y el PSOE obtienen la misma intención de voto (21%) entre directores y gerentes, el PSOE obtiene una intención de voto superior a la media del país entre los administrativos. VOX es el partido más votado entre los agricultores, trabajadores agropecuarios y del mar y también entre oficiales, operarios y artesanos. Entre estos dos colectivos de trabajadores la intención de voto de VOX duplica a la intención obtenida en el conjunto de España
También hay diferencias si atendemos a la identificación subjetiva de clase. El PSOE obtiene intención de voto por debajo de su media en los dos extremos, entre las clases altas y media alta y en la clase baja/pobre. El PP obtiene intenciones de voto más altas que su media entre las clases y media altas y la media-media. Mientras que VOX obtiene cifras de intención de voto superiores a la que obtiene en el conjunto de la población entre la clase baja y pobre
Estas distintas opciones de voto tan diferenciadas por clase pueden estar muy alineadas con las preocupaciones de los distintos colectivos. Aunque la vivienda aparece como el problema que más afecta personalmente a toda la población (41% de menciones), preocupa en mayor medida a las clase trabajadora o proletaria (según autodefinición); el segundo problema la crisis económica, que tiene mas peso para la clase media y la baja. al igual que los problemas de calidad del empleo. El cuarto problema que afecta más a los españoles es la inmigración y en este caso también hay ciertas diferencias por clases, mencionándose por encima de la media como problema por la clase alta y media alta, la media-baja y la clase baja-pobre.
El estudio evalúa y pregunta sobre quien sería el Presidente favorito, siendo Pedro Sánchez elegido por un 48% de los encuestados, lo cual no deja de ser algo extraño en un momento en que 1 de cada 4 españoles considera que su situación económica es mala o muy mala.