Sobres las 05:00 horas del domingo, una dotación de la Policía Local de Palma fue requerida en un local de comida rápida de la barriada del Fortí, donde se estaba produciendo una pelea.
Al llegar al lugar fueron requeridos por el propietario del local, que les informó de que minutos antes una mujer que estaba en el establecimiento rompió de forma intencionada una botella de vidrio y se dirigió hacia su pareja, también propietaria del negocio, de forma amenazante. Él se interpuso para evitar la agresión, recibiendo un corte en la mano hecho con la botella rota. Añadió que disponía de un circuito cerrado de televisión y que todo había quedado grabado.
La propietaria del negocio corroboró la versión de su marido y mostró a los agentes una serie de golpes en un costado que dijo que se los había hecho la agresora con un bastón de metal, que era la pata de una de las sillas del local. Seguidamente, los policías hablaron con el conductor de un taxi, que les manifestó que estaba parado en la calzada cuando vio que una mujer llevaba una botella rota en la mano y decidió grabar lo que pasaba con su teléfono móvil.
Los agentes pudieron observar la filmación, que certificaba lo que habían declarado los agredidos y, en consecuencia, detuvieron la presunta agresora, de nacionalidad venezolana y 40 años, por un delito de lesiones.
Después de ser informada de los derechos que le corresponden, fue trasladada a un centro sanitario para ser atendida de unos arañazos y, posteriormente, conducida al cuartel para iniciar el atestado judicial. Una vez finalizado fue trasladado junto con la detenida a las instalaciones del CNP.
El propietario del local manifestó que irían a un centro hospitalario y después a interponer la denuncia. Tanto él como el testigo fueron informados de la obligación de conservar las filmaciones y tenerlas a disposición de la autoridad judicial.