4 de marzo de 2026

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La sistemática violación de los derechos humanos en Venezuela y sus altas cifras de migrantes

La sistemática violación de los derechos humanos en Venezuela y sus altas cifras de migrantes
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Acnur y Amnistía Internacional denuncian las violaciones a los derechos humanos vividas por el pueblo  venezolano

A raíz de los acontecimientos sucedidos en las últimas semanas, Venezuela ha pasado a ocupar las portadas de todos los periódicos.  Y también ha fijado las miradas sobre la situación del pueblo venezolano que se mantiene en el país y del que se vio obligado a emigrar.  Las denuncias de las principales instituciones sobre inmigración y derechos humanos sobre la situación  venezolana, son continuas en los últimos años.

ACNUR  (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) es la agencia de la ONU encargada de proteger y asistir a personas refugiadas, solicitantes de asilo y apátridas que se han visto obligadas a huir por guerras, violencia o persecución. En su último informe sobre Venezuela, muestra que en torno a 7,9 millones de personas abandonaron el  país buscando protección y una vida mejor. Un 84% de ellos ha sido acogido por otros países hispanoamericanos y caribeños. Se considera una de las mayores diásporas del siglo.

Según esta agencia, el país donde residen mas venezolanos emigrados es Colombia con 2,9 millones, Perú 1,5 , Brasil 568.000, Chile 532.000, Ecuador 444.000. Tambien hay fuerte presencia en Argentina y México, pero no se cuenta con datos tan precisos por haber mayor entrada irregular en estos países. Un informe de 2025 de OIM muestra que en Colombia las  entradas regulares de venezolanos aumentaron 20% en 2024 y siguen creciendo en 2025. Brasil es uno de los países con mayor aumento neto de venezolanos entre 2022 y 2025 (+375.000). ACNUR también enfatiza las circunstancias difíciles en las que en ocasiones se realiza el viaje hacia estos países, con riesgo incluso de muerte.

También es importante la presencia de población venezolana en España; según datos oficiales del gobierno, en nuestro país viven más de 600.000 venezolanos, y la mitad reside en Madrid. Y es el país de donde mas solicitudes de asilo se reciben. Según ECRE  (Consejo Europeo para Refugiados y Exiliados) en su informe de 2025 muestra que se presentaron 167.366 solicitudes de protección internacional en España, Venezuela fue la nacionalidad mayoritaria. Según  Eurostat, Venezuela se mantiene entre las primeras nacionalidades que solicitan asilo en la UE. Los países europeos con más solicitudes venezolanas son España (con diferencia, ya que supone el 80% de las peticiones) Italia, Portugal y Francia

Según informa ACNUR y la UE no son migraciones al uso sino personas que requieren protección internacional y asistencia humanitaria. El informe de ACNUR enfatiza que, aunque todos los países y las comunidades de acogida han sido generosos, la presión es alta en países como Colombia por el alto numero de migrantes recibidos.  Algunos países están implantando procesos de regulación masivos, de manera que los refugiados puedan obtener documentación que les permita acceder a derechos como el trabajo y a servicios básicos.

Muchos migrantes viven en situación de pobreza en los países de acogida. El 50% de los refugiados y migrantes en Hispanoamérica y el Caribe no se pueden permitir tres comidas al día ni el acceso a la vivienda segura y digna. Por  lo que para su supervivencia, muchos venezolanos se ven abocados a la prostitución, la mendicidad o el endeudamiento.

En España la situación del residente venezolano es mejor. En 2024 se recibieron en torno a 66.134 solicitudes de asilo de venezolanos, de las que se emitieron 32.786 como positivas.  Así, la mayoría no recibe asilo formal, pero sí permiso de residencia por razones humanitarias, una vía creada por la Audiencia Nacional para este colectivo. Además de la solicitud de asilo, los migrantes de Venezuela pueden intentar conseguir la nacionalidad o la residencia legal en España apelando a sus orígenes españoles, siempre que cumpla los requisitos. Esto se hace a través de la nacionalidad española por descendencia, que puede obtenerse por padres, abuelos e incluso en algunos casos bisabuelos.

OAR (Oficina de Asilo y Refugio), organismo del Ministerio del Interior de España muestra el perfil sociodemográfico del venezolano residente en España.  La edad predominante es entre 20 y 45 años, con alta presencia de familias jóvenes y mujeres con hijos. De un nivel educativo medio-alto (muchos con estudios universitarios). Y su motivación principal para la venida a España es la  crisis política, económica y social en Venezuela. Alrededor de la mitad de estos migrantes viven en Madrid, pero Cataluña, Canarias, Valencia y Andalucía también tienen comunidades significativas. Es una de las nacionalidades mas cualificadas entre los migrantes de América Latina y muestra alta inserción laboral y emprendimiento. Y  en su mayoría trabajan en Servicios, Hostelería, Comercio y Sanidad.

Al margen de aquellos que se ven obligados a inmigrar, la situación del que permanece en el país puede llegar a ser terrible según denuncias de Amnistía Internacional. Esta ONG en su ultimo informe de 2024 – 2025 saca a la luz datos clave para entender la situación de atropello de muchos derechos humanos en múltiples contextos. El informe enfatiza que las  elecciones presidenciales de julio de 2024 fueron controvertidas, con obstáculos para la oposición, detenciones y torturas. Y que, tras las protestas por los resultados, el gobierno respondió con represión violenta, dejando al menos 24 muertos, incluidos menores. Que finalizo con la validación de la reelección de Nicolas Madura por el Tribunal Supremo y con la huida a España donde recibió asilo de Edmundo González Urrutia huyó a España

En estos dos años se han registrado  más de 2.000 detenciones arbitrarias, muchas sin orden judicial. Se han producidos desapariciones forzadas, torturas, violencia sexual y tratos crueles, incluso contra niños. Las condiciones carcelarias siguieron deteriorándose, con hacinamiento extremo y falta de agua. La represión de la libertad de expresión es mas que evidentes: detenciones de periodistas, ataques a  medios independientes… El gobierno de Nicolas Maduro bloquea radios, redes sociales y hackea cuentas de comunicadores.

Los Defensores de derechos humanos también se ven atacados o amenazados. Las ONG enfrentan una nueva ley que permite al gobierno controlarlas o cerrarlas.  Se produjeron en 2024 un total de  979 ataques contra defensores de los derechos humanos, casi el doble que el año anterior. Y activistas como Rocío San Miguel y Carlos Julio Rojas permanecen detenidos.

Amnistía Internacional también da cifras sobre la crisis económica y social, con la persistencia de  pobreza extrema, falta de electricidad, agua y servicios básicos. El salario mínimo es de 2,36 dólares americanos, frente al costo de una cesta de la compra media alimentaria de 498 dólares. El  82% de la población vive en pobreza y el 53% en pobreza extrema.

La situación sanitaria es deplorable ya que los hospitales carecen de agua, insumos y medicamentos. Y la cobertura de vacunación es insuficiente. El aborto sigue penalizado, el 40% de las mujeres no puede acceder a anticonceptivos. Y se registraron altos niveles de violencia de género y femicidios. El colectivo LGTBI sufre múltiples casos de discriminación y violencia.

Y los pueblos indígenas como los Yanomami también están siendo atacados por la minería ilegal en sus territorios. Aamenaza a pueblos indígenas y contamina el agua.

El informe muestra un país donde la represión es sistemática, Las instituciones están corruptas. La crisis humanitaria afecta todos los derechos. Y la  migración masiva es una consecuencia inevitable.

Aunque la  comunidad internacional mantiene la presión el gobierno no ha  modificado su conducta. La acción internacional 2024 y 2025 ha sido notable destacando como principales hitos que la Corte Penal Internacional reanudó la investigación por crímenes de lesa humanidad. Que la  Misión de la ONU sobre Venezuela denunció la continuidad de la política estatal de represión. Pero en negativo que el personal de la OACNUDH (Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos) fue expulsado temporalmente del país.

El futuro de Venezuela es incierto, pero se  inicia una etapa de cambios ante una situación de indefensión, pobreza y falta de derechos.