Muere la juez extremeña que lucho activamente contra el terrorismo de ETA
El pasado 13 de Febrero falleció la juez Ángela María Murillo Bordallo, a la edad de 74 años. Nacida en Almendralejo (Badajoz) en Septiembre de 1952 ingreso en la carrera judicial: septiembre de 1980, con 27 años.
Su trayectoria profesional ha sido larga y variada y muy exitosa, gracias al esfuerzo y el afán de superación de Angela.
Tras licenciarse en Derecho, el primer destino que ocupo con 25 años fue en Lora del Rio (Sevilla), donde comenzó a ejercer en diversos juzgados, en un entorno donde la presencia de mujeres juez era insólita. Después continuo en Vélez-Málaga y Onteniente (Valencia). Hasta llegar a San Sebastián,(durante los años más duros del terrorismo) plaza donde estuvo trabajando seis meses antes de dar un importante salto profesional.
Ya que en ese año ( 1993) se incorpora a la Audiencia Provincial de Madrid, donde llegó a presidir la Sección Quinta, convirtiéndose en la primera en la primera mujer jueza en tomar posesión en la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Más tarde fue la primera presidenta de una sección, la Sección Cuarta (con mayoría femenina)
Su presencia marcó un hito en la historia judicial española e impulsó la representación femenina en espacios hasta entonces dominados por hombres. Convirtiéndose en una pionera y un referente para generaciones de juristas. En conjunto tuvo más de 40 años de carrera judicial. Y ocupo puestos en la Audiencia Nacional durante 31 años.
La carrera de la juez Murillo ha estado ligada a algunos de los procesos más mediáticos, sensibles y complejos de España en materia de terrorismo, narcotráfico y corrupción.
Sus casos más conocidos o que tuvieron más seguimiento por los medios contra el narcotráfico fueron la Operación Nécora (1993–1994) una de las mayores causas contra el narcotráfico en España. Que supuso su primera gran ponencia en la Audiencia Nacional .
Tambien estuvo ocupada de otras grandes operaciones ligadas al Narcotráfico como el clan de los Charlines y Operación Temple
Aunque su fama y la mayor parte de la atención sobre ella se apoyan sobre las causas ligadas al terrorismo. Teniendo un rol importante en el proceso contra Al Queda en España. O el juicio sobre el secuestro del barco Alakran y la lucha contra la piratería somalí
Pero es especialmente conocida por sus procesos judiciales contra la ETA, siendo una figura clave en la lucha contra la actividad de la banda terrorista.
Destacando en este tema por el macro juicio EKIN ( 2005-2007), contra la estructura contra la estructura política y financiera de ETA. En ese proceso había 56 acusados y se saldó con 47 condenados. Fue uno de los procesos mas relevantes en la lucha contra ETA.
Este juicio fue especialmente duro para la Juez, puesto que además de su complicación e implicaciones, fue extremadamente retador a nivel personal . Ya que su pareja por aquel entonces estaba gravemente enfermo a la vez que se desarrollaba el macro juicio Ekin (o juicio 18/98). Murillo presidia las vistas cada día y por las noches acudía al hospital a acompañarlo. El enfermo finalmente murió en esa época, pero el juicio no se aplazó.
Otro juicio relacionado con el entorno de ETA tambien fue especialmente celebre, además de por los implicados puesto que estaba juzgándose Arnaldo Otegi, por una curiosa anécdota,
Ocurrió durante el juicio del caso Bateragune, relacionado con el intento de reconstrucción de la ilegalizada Batasuna. Esta respuesta fue dada ante la pregunta de la abogada de Otegi, Ione Goirizelaia “¿Mi cliente puede beber agua?” a lo que Angela Murillo dio una respuesta fruto de su carácter espontaneo y directo, de su humor seco y una cierta falta de contención verbal en ocasiones “A mí como si bebe vino.”
Pero esta célebre frase «A mí como si bebe vino», dirigida a la abogada de Otegi llevó a España a una condena del Tribunal Europeo de Derechos Humanos por no garantizar la imparcialidad. Ya que la frase fue interpretada como una muestra de desdén hacia el acusado. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó a España por no garantizar la apariencia de imparcialidad.
Tambien estuvo implicado en casos de corrupción y macro causas ligadas a delitos económicos destacando los casos de Tarjetas Black, Salida a Bolsa de Bankia o el Caso Villarejo.
Se jubilo en septiembre de 2024, declarando que se iba con la sensación del deber cumplido y remarcando que siempre actuó con plena libertad: «He hecho siempre lo que me dio la gana»
Su implicación en los casos de terrorismo de ETA la llevaron a ser señalada por la organización como objetivo en 1997.
Su participación en la gran causa como EKIN/18/98 en la que se juzgaba la estructura política y financiera de ETA, reforzó su exposición mediática y su nivel de riesgo.
Su vida llego a correr peligro especialmente durante los años más duros del terrorismo de ETA.
Realmente, aunque ha tenido una labor clave en todo tipo de causas ligadas al terrorismo internacional y la lucha anticorrupción su papel mas clave fue la lucha jurídica contra la banda terrorista ETA.
Su influencia fue profunda y estructural, ya que participó en procesos que desmantelaron estructuras políticas, financieras y mediáticas de ETA que consolidaron el papel de la Audiencia Nacional como eje de la justicia antiterrorista.
Su firmeza contribuyó a la consolidación del modelo español de persecución jurídica del terrorismo. Y los medios en su época la describieron como una de las magistradas que “enterró la estructura de ETA”.
Pese a toda su importante labor judicial, no ha sido galardonada o reconocida con ningún premio o mención institucional. Tras sus más de 40 años de servicio no figuran registros de condecoraciones, premios institucionales, o reconocimientos formales del Estado o distinciones honorificas o premios similares.
Lo que si que contaba es con gran prestigio entre sus colegas de profesión y en el ámbito jurídico. Sus compañeros y el personal de la Audiencia Nacional la respetaban por su rigor, constancia y ética de trabajo. Entre jueces y colegas, se la recuerda como una profesional rigurosa, valiente, comprometida, trabajadora hasta el extremo y pionera en su ámbito.
Su trayectoria según los jueces la define como una figura clave, sólida y fiable en los años más duros del terrorismo.
En la profesión judicial se la consideraba una magistrada de enorme autoridad moral, rigurosa, resistente y profundamente respetada.
También fue muy reconocida por su manera directa y tajante de llevar los juicios, a veces polémica, pero interpretada por sus colegas como parte de su carácter espontáneo y honestidad
Todos los que la conocían y trabajaban con ellos siempre destacaron su gran renuncia a la vida privada. Recordando que se llevaba todos los sumarios a casa, trabajando muchas horas extra. Su estilo de trabajo era particularmente minucioso ya que manejaba personalmente los tomos de los sumarios, tomaba notas a mano y elaboraba sus propios análisis o fichas de cada acusado
Ha fallecido un referente a nivel judicial y una importante figura que debería ser reconocida como una mujer muy importante para el país por ser una de las pioneras en la judicatura española
No se sabe si con su fallecimiento se hará algún tipo de homenaje póstumo a su figura. Hasta el momento no se han anunciado
Descanse en paz, Angela Murillo.