8 de abril de 2026

Fallece Ángela Murillo, una juez pionera y luchadora

Fallece Ángela Murillo, una juez pionera y luchadora
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Muere la juez extremeña que lucho activamente contra el terrorismo de ETA

 

El pasado 13 de Febrero falleció la jueza Ángela María Murillo Bordallo, a la edad de 74 años. Nacida en Almendralejo (Badajoz) en Septiembre de 1952, ingreso en la carrera judicial en  septiembre de 1980, con 27 años. Su trayectoria profesional ha sido larga y muy exitosa, gracias al esfuerzo y su afán de superación.

Tras licenciarse en Derecho, el primer destino que ocupó a la edad de 25 años, fue en Lora del Rio (Sevilla). Allí comenzó a ejercer en diversos juzgados, en un entorno donde la presencia de mujeres era insólita. Después continuo en Vélez-Málaga y Onteniente (Valencia). Hasta llegar a San Sebastián durante los años más duros del terrorismo. En esa plaza estuvo trabajando seis meses antes de dar un importante salto profesional.

Y es que en ese año (1993) se incorporó a la Audiencia Provincial de Madrid, donde llegó a presidir la Sección Quinta,. Se convirtió en la  primera mujer jueza en tomar posesión en la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Más tarde fue la primera presidenta de una sección, la Sección Cuarta (con mayoría femenina).

Su presencia marcó un hito en la historia judicial española e impulsó la representación femenina en espacios hasta entonces dominados por hombres. Fue pionera y un referente para generaciones de juristas.  En conjunto tuvo más de 40 años de carrera judicial. Y ocupo puestos en la Audiencia Nacional durante 31 años.

La carrera de Murillo ha estado ligada a algunos de los procesos más mediáticos, sensibles y complejos de España en materia de terrorismo, narcotráfico y corrupción. Uno de sus casos más conocidos fue la Operación Nécora (1993–1994), una de las mayores causas contra el narcotráfico en España. También estuvo al frente de otras grandes operaciones contra el Narcotráfico: el clan de los Charlines y Operación Temple. Aunque su fama se liga a causas de terrorismo. Su rol fue clave en el proceso contra Al Queda en España. O el juicio sobre el secuestro del barco Alakran y la lucha contra  la piratería somalí.

Pero es especialmente conocida por sus procesos judiciales contra la ETA, siendo una figura clave en la lucha contra la actividad de la banda terrorista.  Entre los años 2005 y2007, estuvo en los procesos contra la estructura política y financiera de ETA. En ese proceso había 56 acusados y se saldó con 47 condenados. Fue uno de los procesos mas relevantes en la lucha contra ETA. Además, fue este juicio especialmente duro para la Juez, puesto que además de su implicaciones, fue retador a nivel personal . Su pareja por aquel entonces, estaba gravemente enfermo a la vez que se desarrollaba el macro juicio Ekin. Murillo presidia las vistas cada día y por las noches acudía al hospital a acompañarlo. Finalmente murió en esa época, pero el juicio no se aplazó.

Otro juicio relacionado con el entorno de ETA especialmente celebre, fue el de Arnaldo Otegi. Durante el juicio del caso Bateragune, relacionado con el intento de reconstrucción de la ilegalizada Batasun, la jueza respondió a una pregunta de la abogada de Otegi ( Ione Goirizelaia): “¿Mi cliente puede beber agua?” a lo que Angela Murillo dio una respuesta fruto de su carácter espontaneo y directo: “A mí como si bebe vino». Pero esta célebre frase «A mí como si bebe vino», dirigida a la abogada de Otegi, llevó a España a una condena del Tribunal Europeo de Derechos Humanos por no garantizar la imparcialidad. La  frase fue interpretada como una muestra de desdén hacia el acusado.

También estuvo implicada en casos de corrupción y macrocausas ligadas a delitos económicos, destacando los casos de Tarjetas Black, Salida a Bolsa de Bankia o el Caso Villarejo.

Se jubilo en septiembre de 2024, declarando que se iba con la sensación del deber cumplido y remarcando que siempre actuó con plena libertad: «He hecho siempre lo que me dio la gana». Su implicación en los casos de terrorismo de ETA la llevaron a ser señalada por la organización como  objetivo en 1997. Su vida llego a correr peligro especialmente durante los años más duros del terrorismo de ETA.

Realmente, aunque ha tenido una labor clave en todo tipo de causas ligadas al terrorismo internacional y la lucha anticorrupción su papel mas clave fue la lucha jurídica contra la banda terrorista ETA.

Su influencia fue profunda y estructural,  ya que participó en procesos que desmantelaron estructuras políticas, financieras y mediáticas de ETA que consolidaron el papel de la Audiencia Nacional como eje de la justicia antiterrorista. Su firmeza contribuyó a la consolidación del modelo español de persecución jurídica del terrorismo. Y los  medios en su época la describieron como una de las magistradas que “enterró la estructura de ETA”.

Pese a toda su importante labor judicial, no ha sido galardonada o reconocida con ningún premio o mención institucional. Tras sus más de 40 años de servicio  no figuran registros de condecoraciones, premios institucionales, o reconocimientos formales del Estado o distinciones honorificas o premios similares.

Lo que sí que contaba es con gran prestigio entre sus colegas de profesión y en el ámbito jurídico. Sus compañeros y el personal de la Audiencia Nacional la respetaban por su rigor, constancia y ética de trabajo. Entre jueces y colegas, se la recuerda como una profesional rigurosa, valiente, comprometida, trabajadora hasta el extremo y pionera en su ámbito.

Su  trayectoria la define como una figura clave, sólida y fiable en los años más duros del terrorismo. En la profesión judicial se la consideraba una magistrada de enorme autoridad moral, rigurosa, resistente y profundamente respetada. También fue muy reconocida por su manera directa y tajante de llevar los juicios, a veces polémica, pero interpretada por sus colegas como parte de su carácter espontáneo y honestidad.

Todos los que la conocían siempre destacaron su gran renuncia a la vida privada. Se llevaba todos los sumarios a casa, trabajando muchas horas extra. Su estilo de trabajo era particularmente minucioso, ya que manejaba personalmente los tomos de los sumarios, tomaba notas a mano y elaboraba sus propios análisis o fichas de cada acusado.

Ha fallecido un referente a nivel judicial y una importante figura y una de las pioneras en la judicatura española.

Descanse en paz, Angela Murillo.