Unos 500 migrantes regresaron al arenal tras el desalojo para recoger sus pertenencias, lo que obligó a interrumpir los trabajos de limpieza y desinfección.
La playa del Trampolín de Ceuta vuelve a estar en el centro de la actualidad después de que unos 500 migrantes regresaran al arenal tras el desalojo realizado este jueves. Su vuelta obligó a interrumpir los trabajos de limpieza y desinfección de la playa, que habían comenzado una vez despejada la zona.
El operativo de desalojo comenzó a primera hora de la mañana y se desarrolló, según la Delegación del Gobierno, de forma voluntaria y sin incidentes. Entre 1.700 y 1.800 migrantes que permanecían en la playa fueron trasladados a distintos espacios habilitados temporalmente para su alojamiento.
Una vez finalizado el desalojo, los servicios municipales pudieron iniciar las tareas de limpieza de la playa del Trampolín. La acumulación de residuos y las condiciones del asentamiento habían hecho necesario intervenir para recuperar el estado del arenal y llevar a cabo las labores de desinfección previstas.
Sin embargo, los trabajos tuvieron que detenerse poco después. Alrededor de 500 migrantes regresaron a la playa, principalmente para recoger las pertenencias que habían dejado atrás durante el operativo. La presencia de estas personas impidió continuar con normalidad las tareas de acondicionamiento del espacio.
La playa del Trampolín se había convertido durante las últimas semanas en uno de los principales puntos de concentración de migrantes llegados a Ceuta. La falta de espacio suficiente en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) favoreció la aparición de asentamientos improvisados en distintos puntos de la ciudad.
El desalojo forma parte del dispositivo puesto en marcha por las autoridades para trasladar a los migrantes a espacios temporales de acogida y evitar la permanencia de asentamientos en zonas públicas. El objetivo es ofrecer una solución provisional mientras se gestiona la situación de las personas que continúan en la ciudad.
La limpieza y desinfección de la playa del Trampolín queda ahora pendiente de que el espacio pueda permanecer despejado durante el tiempo necesario para completar los trabajos. Los servicios municipales deberán retomar las actuaciones cuando existan las condiciones adecuadas para garantizar la seguridad de los operarios y el desarrollo normal de las labores.
La situación pone de manifiesto las dificultades que afronta Ceuta para gestionar la llegada y permanencia de un elevado número de migrantes en un territorio con recursos de acogida limitados. Mientras las autoridades buscan soluciones temporales, la recuperación de la playa del Trampolín y su regreso al uso habitual quedan condicionados a la resolución del asentamiento.