A los 26.941 presos amnistiados por Mohamed VI en los últimos 5 años, hay que sumar ahora los 2.476 que han sido liberados en estos días con motivo de las celebraciones del 25 aniversario de su ascenso al trono.
Los medios informan de que se ha liberado a varios periodistas y opositores al régimen como un gesto magnánimo del rey alauita, pero silencian, la mayoría, que también han sido liberados 16 terroristas y un número indeterminado, pero cuantioso, de delincuentes sexuales o con delitos de sangre.
Es sabido que muchos de estos delincuentes acaban dentro de una patera rumbo a España, incluso algunos periodistas han afirmado que es el propio Gobierno de Marruecos quien los pone rumbo a Europa, en una especie de expulsión oficiosa.
Por otro lado, considerar que la liberación de periodistas y escritores opositores al régimen es un gesto que demuestra la bondad del régimen de Marruecos, sin siquiera plantearse el motivo por el que fueron encarcelados y que estas detenciones se siguen practicando hoy en día, resulta chocante, como mínimo.
Hace unas semanas, informábamos de una nueva acusación contra el opositor Mohamed Zian, «el preso más viejo del mundo», que, con 82 años, ha sido acusado de abusos sexuales, acusación que se repite en todos los casos contra periodistas y otros presos críticos con el Gobierno.