Sobre las 06:45 horas del pasado 17 de septiembre, la Policía Local de Palma fue requerida en un domicilio de la barriada de Pere Garau, en Palma (Mallorca), avisados de una discusión entre una pareja. Al parecer, el hombre pretendía llevarse a su hija sin el consentimiento de la madre.
Al llegar al lugar, los agentes se encontraron en el rellano de la vivienda con un hombre boliviano de 34 años, visiblemente ebrio, que aseguró que no había ocurrido nada y que simplemente conversaba con su hija de corta edad.
Los agentes se entrevistaron por separado con la mujer, que informó de que su expareja consumía alcohol de forma habitual y que la obligaba con frecuencia a realizar actos en contra de su voluntad, amenazándola con quitarle la custodia de su hija si no hacía lo que él le exigía. Además, describió un ambiente de constante hostigamiento, caracterizado por los celos, los insultos y un clima de miedo que también padecían los hijos de la pareja.
Con todos estos indicios, los policías detuvieron al autor por un presunto delito de coacciones en el ámbito familiar. Una vez concluidas las diligencias policiales, la División de Policía Judicial traspasó el atestado, juntamente con el detenido, a la Policía Nacional.