31 de enero de 2026

El accidente de Adamuz y el impacto en los negocios internacionales ferroviarios de España

El accidente de Adamuz y el impacto en los negocios internacionales ferroviarios de España
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El mal estado de la red española evidenciado en el trágico accidente en Córdoba podría tener un grave impacto económico

 

Aunque aún no se han acabado las investigaciones sobre las causas del accidente y aun a la espera del veredicto de los expertos. Algunos expertos en análisis empresarial y medios como Expansión ya hablan de  “golpe a la alta velocidad española y su competitividad”, alertando de que el accidente erosiona el relato de España como referencia mundial en AVE y gestión ferroviaria.

Estas fuentes  mencionan explícitamente el riesgo de que competidores europeos (Alstom, Siemens, etc.) utilicen el siniestro como argumento comercial en licitaciones internacionales.

Este suceso llega tras años de vender el modelo español como ejemplo de innovación y eficiencia, y que ahora se reabren debates sobre mantenimiento de infraestructuras y cultura de seguridad.

En la actualidad hay varios proyectos ferroviarios en el extranjero destacando el AVE La Meca–Medina (Arabia Saudí), con un precio aproximado de 7 .000–8.000 Millones de Euros. Este proyecto seria desarrollado por un consorcio español  compuesto por Renfe, Adif, Talgo, Ineco, OHL, para la construcción, material rodante y operación. Tambien hay otros proyectos de ventas de material rodante y de prestación de servicios en Europa, Estados Unidos y países de Hispanoamérica a desarrollar por Talgo, CAF y otras empresas españolas suministrando trenes y servicios. Son reseñables además los proyectos de consultoría e ingeniería de INECO, ADIF y Renfe en varios países, consistentes en el diseño, supervisión y asesoría en proyectos de alta velocidad y red convencional.

El prestigio que  llegó a obtener la industria ferroviaria en España ha servido para ganar esto proyectos en pugna con otros consorcios y empresas extranjeras.

Prestigio que ahora puede comenzar a tambalearse tras el accidente con el posible impacto en el negocio internacional.  Tanto para los contratos en curso como para futuras licitaciones.

Los análisis económicos coinciden en que, a corto plazo, el mayor impacto es reputacional. En cualquier concurso internacional relevante (nuevas líneas de alta velocidad, mantenimiento, operación) el accidente de Adamuz aparecerá en las preguntas de los clientes y en los dosieres de los competidores.

El impacto será menor en los contratos ya firmados.  Es  poco probable que contratos grandes ya en marcha (como La Meca–Medina) se cancelen por este accidente, pero sí puede haber más exigencias de auditorías de seguridad y mantenimiento. Y que se incluyan cláusulas adicionales de supervisión y reporting.

Con respecto a nuevos proyectos en los que España compite “por imagen” (exportar modelo AVE, operación de líneas, consultoría), el accidente puede restar puntos frente a países que no arrastran tragedias recientes.

Las empresas  que se verán más expuestas son Renfe y Adif como caras visibles del “modelo español”, su narrativa de éxito se ve cuestionada y tendrán que demostrar con datos que el accidente es una excepción y no un síntoma estructural.

Pero tambien podría afectar a fabricantes como Talgo y CAF , aunque el foco está más en la infraestructura y la gestión de la red, cualquier duda sobre coordinación, protocolos y mantenimiento afecta al conjunto del ecosistema.

Tambien supone un cierto golpe simbólico a la imagen de España y su  “marca país”.

España llevaba años vendiendo la alta velocidad como uno de sus grandes éxitos tecnológicos. Un accidente con decenas de fallecidos en una línea de alta velocidad erosiona esa narrativa y reabre comparaciones con otros siniestros (como Santiago de Compostela), aunque el contexto técnico sea distinto.

Esto se podría mitigar con una transparencia total en la investigación (publicar conclusiones técnicas, responsabilidades y medidas correctoras). Y con una Comunicación coordinada entre Gobierno, Renfe, Adif e Iryo hacia clientes internacionales, explicando qué ha pasado y qué se está cambiando.

Pero tal y como se están desarrollando los acontecimientos y como está actuando el gobierno en especial el Ministro de Transportes Oscar Puente, no parece que vaya a ser así

Además de comunicación e investigación clara e independiente sería necesario un refuerzo visible de la cultura de seguridad (inversiones en mantenimiento, sensores, inspecciones, formación).

Si la respuesta institucional es rápida, técnica y creíble, el daño a la imagen puede quedar acotado; si se perciben opacidad o luchas políticas, el impacto reputacional se amplifica.

Es interesante ver que posible impacto tiene este grave accidente sobre el empleo y los trabajadores.

Aquí hay mucha más incertidumbre y los expertos , de momento, hablan más de riesgos que de efectos ya materializados. En España en el corto plazo al requerirse un refuerzo de inspecciones, mantenimiento y seguridad puede incluso generar más carga de trabajo en áreas técnicas y de ingeniería. Sin embargo, en el medio y largo plazo si el accidente derivara en pérdida de contratos internacionales o en menor capacidad de ganar nuevos, podría afectar a empleo en ingeniería y consultoría ferroviaria orientada al exterior. Y tambien a plantas de fabricación de material rodante si se reducen pedidos internacionales.