El pasado 14 de enero de 2026 el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, otorgó esta distinción en un acto celebrado en el Complejo de La Moncloa.
El gobierno destacó como motivo del reconocimiento la década de labor humanitaria de Open Arms. Las vidas salvadas en el Mediterráneo se mencionan hasta 73.000 vidas. Y según palabras literales con su “compromiso radical con la vida y la dignidad humana”
Premio que Camps quiso “compartir” afirmando que no recibía el reconocimiento de forma personal, sino «en nombre de todas las personas que sostienen Open Arms».
La Orden del Mérito Civil fue creada en 1926 por Alfonso XIII para reconocer servicios relevantes al Estado y méritos civiles extraordinarios. Y los objetivos de este reconocimiento son premiar virtudes cívicas, trabajos extraordinarios, o servicios destacados. Tambien puede otorgarse también a extranjeros que hayan prestado servicios distinguidos a España.
Este reconocimiento tiene varios grados oficiales (hasta 7) siendo el obtenido por Camps la “Encomienda de Número” uno de los de los niveles más altos, solo por debajo de Gran Cruz y Collar. Y su concesión concede el tratamiento de “Ilustrísimo/a Señor/a”.
El histórico de ganadores desde la transición es extenso con más de 22.600 condecorados entre 1979 y 2013. Por ejemplo, en 2024 se otorgó a perfiles distintos que incluía a personas como Abdelkader Chaib Haddu presidente de la Asociación Cultural Al Idrisside Ceuta, un jefe de servicio de centros en la Consejería de Educación, Formación Profesional y Universidades de Galicia Restauradores arqueológicos, músicos, fundadores de empresas innovadoras, o que mantienen empresas tradicionales, veterinarios con una labor destacada, coordinadoras de promoción de consumo saludable alimentario. Y también incluye sacerdotes con misión en Mozambique o el antiguo presidente de Cruz Roja La Rioja. Distintos y variados perfiles que premian el mérito en distintos ámbitos de la vida civil.
No es el primer premio que ha obtenido Oscar, habiendo recibido tambien el premio de Catalán del Año en 2015. Y de Europeo del Año en 2019. La ONG ha recibido premios y reconocimientos que aumentan su visibilidad y facilitan la captación de fondos, como la Creu de Sant Jordi (2018) o el Premio Ciudadano Europeo(2016).
Òscar Camps Gausachs, nació en 1963 en Barcelona. Y previamente a su pasado como activista ejerció como socorrista y empresario. Con 25 años fundó su primera empresa de alquiler de coches. Desde 1993 trabajó en el sector de emergencias y salvamento, colaborando con Cruz Roja. En 1999 creó Proactiva Serveis Aquàtics, empresa líder en socorrismo en España. En 2015 crea Open Arms.
Un tema polémico que rodea a Camps es la financiación de su ONG. La mayor parte de sus ingresos proviene de donaciones de particulares, campañas de crowdfunding y aportaciones de socios.
Entre septiembre de 2017 y 2018 la ONG recibió 3,5 millones de euros procedentes de donaciones y fondos públicos.
Según la última memoria de 2023 publicada en el Portal de transparencia de la ONG se declaran un total de ingresos de 8.413.662 €. De las cuales el 82,1% proceden de donaciones privadas y socios que incluye donaciones individuales, aportaciones de socios recurrentes y campañas de recaudación. Tambien recibe subvenciones públicas por un total de 1.201.205 €, que proceden de Generalitat de Catalunya, Ayuntamientos, programas de cooperación e instituciones europeas . La Generalitat reconoce públicamente haber aportado 531.296 € en los últimos años, parte de los cuales corresponden al ejercicio 2023.
El seguimiento de sus cuentas señala un crecimiento muy rápido. Ya que, en 2016, se declaraban unos 20.585 euros en donaciones y ningún empleado. Y en pocos años la organización pasa a ingresos en torno a 1,7 millones de euros y más de 20 personas en plantilla, además de voluntariado. Hasta el presente en el que los ingresos se sitúan en 3,5 millones
Es interesante también entender en que se distribuyen los ingresos de la ONG detallando el desglose por partida tal y como aparece en la Memoria Anual 2023 de Open Arms.
En 2023 se destinó un 64,3% del total de ingresos en operaciones y misiones de rescate, en esta partida se incluiría combustible y logística de barcos, mantenimiento de flota, equipos de rescate, personal embarcado y misiones en Mediterráneo y otras zonas de crisis. Un 18m3% se gasta en personal (sueldos y seguridad social). Un 7,6% se dedica a gastos de sensibilización, comunicación y campañas y el 6% restante a gastos de estructura y administración.
El propio Oscar Camps, sus empresas previas y la propia ONG tienen un historial de polémicas y disputas judiciales.
Aunque es importante distinguir entre acusaciones mediáticas o políticas y procesos judiciales. Hasta la fecha, no existen condenas firmes contra la ONG por delitos relacionados con trata o colaboración con mafias.
El caso judicial más conocido hasta la fecha es el Caso Italia 2018. En marzo de 2018, la fiscalía de Catania (Italia) ordena la inmovilización del barco “Open Arms” y abre una investigación por “promover/favorecer la inmigración ilegal” tras un rescate frente a Libia. Y se acusa al capitán y a responsables de la ONG de desobedecer instrucciones de guardacostas libios. Y de llevar a los rescatados a Pozzallo (Italia) en lugar de al puerto “más cercano”. El procedimiento legal evolucionó en que, en abril de 2018, un juez italiano ordena la devolución del barco y cuestiona la base de la acusación, al considerar que el rescate se enmarca en la obligación internacional de socorro en el mar y en la protección de los derechos humanos de las personas rescatadas. La conclusión jurídica del caso fue que no se produjo una condena firme contra Open Arms. La incautación fue una medida cautelar en un contexto de criminalización de ONG de rescate, y el propio juez que devuelve el barco reconoce la legitimidad de la actuación de rescate en clave de derechos humanos.
Pero sí que se enfrenta con ciertos conflictos morales, ya que se le acusa de “hacer negocio” con la inmigración y de favorecer a las mafias de tráfico de personas. Algunos medios alternativos de comunicación han publicado artículos acusando a Open Arms de encajar en el “esquema del delito de trata”, alegando que rescatan migrantes en zonas donde operan mafias y los trasladan a Europa.
El tema es complicado en términos jurídicos ya que, en derecho internacional y europeo, el proceso simplificando mucho implica la Obligación de rescate, cualquier capitán tiene el deber de socorrer a personas en peligro en el mar, independientemente de su nacionalidad o estatus migratorio.
Pero el verdadero conflicto está en si las operaciones de rescate facilitan de facto el negocio de las mafias (argumento político) frente a si son una respuesta necesaria a un sistema migratorio que ya es letal (argumento humanitario y de derechos humanos).