El PSOE sería el partido más votado en un país preocupado por la vivienda y la inmigración
Hubo un tiempo que el CIS era una institución de prestigio y de referencia. En la que se analizaba el sentir social del país . Y suponía una fuente de conocimiento sobre la sociedad española.
Ahora parece ser la agencia de investigación de opinión del Gobierno. En el que se evalúa el posible impacto de algunas de sus acciones, Un órgano para testar posibles ideas y sacar información en beneficio del gobierno.
Porque si no, cuesta explicar porqué en este mes se ha evaluado la Constitución de 1978. No es su aniversario, ni se acerca el día de conmemoración. Pero sí que hay noticias recientes de que Pedro Sánchez plantea “retocarla“. Lo ha evidenciado el intento de incluir un artículo más para garantizar el derecho al aborto. Y en algunas declaraciones en el día de la Constitución, el actual presidente ha dejado caer “que la mejor manera de respetarla es reformar algunos artículos (…) para blindar algunos derechos”…
Es claro que hay aspectos que se pueden actualizar y que es una Constitución fruto de la época en que se firmó; en muchos aspectos es mejorable. Pero abrir esa opción es peligroso y la vía correcta seria otra: un proceso constitucional y no al arbitrio del partido en el poder. Con esta información toma sentido las preguntas sobre la Constitución, para que el señor Tezanos teste las “ideas felices” de su jefe.
Entre otros temas se preguntó si se sabe que es la Constitución que más años ha estado en vigor en España, hecho que solo es conocido por menos de la mitad de los españoles (49%). Para un 43%, la opinión de la misma ha empeorado en los últimos diez años. Y pese a que ha empeorado, se valora en términos positivos. El 75% está de acuerdo o muy de acuerdo que ha contribuido al desarrollo económico, un 83% que ha contribuido al desarrollo de derechos sociales. Y un 72% considera que ha contribuido a que España tenga un papel más destacado en Europa y en el mundo
Pero esa positiva contribución que tuvo en el pasado, no se traduce en confianza. La mayoría de entrevistados (58%) tiene poca o ninguna esperanza en que la constitución de 1978 ayude a resolver los problemas actuales de los ciudadanos. Un 84% cree que necesita de reformas. Entre los que considera que debería reformarse 6 de cada 10 consideran que son grandes reformas. Esto realmente hace reflexionar mucho sobre cómo nos sentimos los españoles con nuestra carta magna. Pero por supuesto no legitima los planes de Pedro Sanchez
En esta edición del barómetro del CIS como tema específico del mes ( y con cuestionable utilidad social) se preguntó también por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, del que el 76% de los entrevistados tienen una mala opinión. Y se pregunta si su comportamiento supone un peligro para la democracia en Estados Unidos , a lo que un 67% considera que sí.
Para más de la mitad (55.4%) la situación económica española es mala o muy mala. Y a nivel personal al ser preguntados por su situación en particular 1 de cada 4 considera que es mala o muy mala. Y los principales problemas que tiene España son la vivienda, la inmigración, la crisis económica y el Gobierno y/o partidos políticos concretos.
En todo caso la importancia que se da a estos problemas varía mucho según la clase social (clase autodeterminada según el modelo CIS), en la que se observa que el problema de la vivienda es mas acuciante para la clase obrera/trabajadora/proletariado; y la inmigración para la clase media baja, que lo menciona como un problema por encima de la media. Mientras que el Gobierno y algunos partidos es mencionado como problema de la clase alta y media alta.
Al preguntar sobre qué líder le gustaría que fuera presidente, la respuesta es curiosa siendo la opción más expresada es o Pedro Sanchez (25,3%) o “nadie, ninguno de ellos” con exactamente el mismo % de menciones. En unas posibles elecciones el partido más votado sería el PSOE con el 23,6% de los votos, seguido del PP con un 16% de los votos y VOX 13,7%. Destaca en esta oleada la toma de importancia partidos pequeños como el Frente Obrero, que obtiene una intención del voto del 0,5% . Esto elevado al universo de la muestra supondría que 230.723 adultos confiarían en las urnas en este partido. Datos alineados con % de votos de partidos que tienen representación en el congreso como Bildu (intención de voto del 1,2%) o BNG con 1,4%.
Es evidente el desencanto que algunos partidos han generado entre sus votantes con respecto a la confianza que le dieron en las ultimas elecciones. Destaca SUMAR, solo el 33% de sus votantes volvería a votarles, siendo el gran beneficiado de esta perdida de confianza Podemos. PP y PSOE han defraudado en la misma medida a sus votantes con 4 de cada 10 votantes que no repetirían su elección. Con la diferencia de que un 7% de exvotantes del PSOE elegiría opciones totalmente diferentes como VOX o PP. Sin embargo, el votante del PP desencantado elige mayoritariamente (16%) a un partido también de “derecha” como VOX. Y los votantes mas fieles son los de VOX y BH Bildu, que repetirían su voto en un 77% y en 79% de los casos.
En la intención de voto hay una clara brecha generacional. En el grupo de edad entre 18 a 44 años el partido con mayor intención de voto es VOX, en el tramo 45-54 PP y PSOE prácticamente estan empatados, en el grupo de 55-64 el mas elegido es PSOE y donde si que hay una gran diferencia hacia el PSOE es en 65 y mas años donde casi cuatro de cada diez personas en esa franja de edad post jubilación elige esa formación política.
Y un mes más ninguno de los lideres de los principales partidos políticos consigue pasar el examen de valoración de la población, ninguno supera el 5, Pedro Sanchez se sitúa en un 4,2, Yolanda Diaz un 3, 9 Alberto Núñez Feijoo obtiene un 3,4 y Santiago Abascal un 3,9.
De nuevo el CIS nos muestra un país muy desencantado con sus políticos y con problemas tan graves que llevan a pensar al ciudadano que cambios en la Constitución podrían ayudar.