La subida de las pensiones es una baza política, pero con consecuencias indeseadas como pago de medicamentos antes exentos o pago de IRPF
En 2026 se elevaron las pensiones, en tramos variables con una subidas generales del 2,7%, las pensiones mínimas subieron un 7% (según modalidad) y las no contributivas un 11,4%.
De esta manera la pensión máxima mensual (con un supuesto de 14 pagas) sería de 3.359,60 euros, la mínima en torno a los 1.250 euros y una no contributiva 628,80 euros.
Estas subidas son siempre bien recibidas y supuestamente sirven para adaptarse a un entorno inflacionario.
El problema es que con estas subidas muchos pensionistas deben comenzar a pagar medicamentos, que hasta esta subida estaban exentos.
En 2026, los jubilados en España siguen sujetos al sistema de copago farmacéutico, con topes mensuales según renta, mientras que las pensiones —mínimas, medias y máximas— han sido revalorizadas conforme al IPC
El copago de medicamentos funciona por tramos de renta, con limites mensuales.
Así las rentas inferiores a 18.000 euros anuales pagan el 10% del precio del medicamento. Y nunca pagaran mas de 8,23 euros al mes.
Las rentas entre 18.000 y 100.000 tambien pagan el 10% , pero su tope mensual es de 18,52 euros. Las rentas superiores a 100.000 euros anuales deben abonar el 60% del precio del medicamento y su tope mensual está en 60 euros. Los jubilados con pensiones no contributivas no han de pagar nada y estan exentos del copago farmacéutico. Todo esto se controla a través de la receta digital.
La cuestión es que el límite de renta para estar exento del copago que es 11.200 euros/año no se actualiza desde 2012, por lo que cada vez más pensionistas deben pagar, incluso quienes cobran la pensión mínima.
Ya que el sistema de copago se basa en los datos del IRPF del último ejercicio, cualquier subida de ingresos —incluida la de las pensiones— puede desplazar a un pensionista a un tramo superior de aportación.
La Seguridad Social de la que dependen las pensiones no fija los porcentajes del copago (esto depende del Ministerio de Sanidad,). Y además de que no se han actualizado los tramos de IRPF que determinan pago o no pago de medicamentos, tampoco se han actualizado los topes de pago mensual de medicinas desde 2016, aunque según la ley debe actualizarse conforme al IPC. Por tanto, cada vez más pensionistas deben pagar copago; quedando solo los que menos de 800 euros mensuales, pero la mayoría de los pensionistas mínimos estan por encima de ese umbral.
Esto ha provocado que, en muchas farmacias, los jubilados han descubierto que de repente han de pagar por tratamientos que antes tenían cubiertos. Situación de la que se hace eco algunos farmacéuticos que ven incrementos de aportación y sorpresas inesperadas entre pensionistas en el mostrador por subidas repentinas en los precios a pagar. Con la consiguiente confusión. Y una cierta presión en las farmacias, entre las situaciones que mas se dan son la necesitada de explicar los cambios en el copago, molestia y enfado por parte de pensionistas y un incremento de consultas sobre precios y medicamentos alternativos.
El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) ha emitido en los últimos años varias declaraciones oficiales alertando sobre el impacto del copago farmacéutico en los jubilados, denunciando inequidades y reclamando reformas. Con posicionamientos oficiales reiterados incidiendo en tres puntos claves el copago afecta más a los pensionistas con menos recursos, provoca abandono de tratamientos y requiere actualización urgente.
El primer aspecto es el mas critico y el CGCOF advierte que si se incrementa el copago, se incrementa el riesgo de que los pensionistas con bajas rentas abandonen tratamientos, especialmente en el caso de enfermedades crónicas. Observándose una relación directa entre abandono total o perdida del patrón correcto de medicación cuando sube el gasto directo del paciente. Por lo que los farmacéuticos piden “garantizar que nadie deje un tratamiento por motivos económicos”.
Se han mostrado tambien especialmente críticos, con que los limites de renta no hayan sido actualizados desde 2012, lo que no refleja la situación económica actual. Y generando una situación en la que pensionistas que antes estaban exentos ahora pagan, aunque su poder adquisitivo no haya mejorado.
Por lo que. Piden eliminar el copago para pensionistas vulnerables, pensionistas con rentas bajas, establecer un sistema más equitativo, que no dependa de umbrales desfasados. Y Homogeneidad entre comunidades autónomas, para evitar desigualdades.
Por otra parte, los distintos Colegios de farmacéuticos de diferentes provincias han recordado oficialmente que las farmacias no fijan los porcentajes ni los límites. Que el farmacéutico solo aplica el TSI (Tramo de Situación Individual) que marca el INSS. Y piden que no se responsabilice a las oficinas de farmacia de decisiones administrativas.
La respuesta del Gobierno a este problema es lenta y viene ya con retraso
En principio esta situación estaría incluida en el anteproyecto de la Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios , presentado por el Ministerio de Sanidad en abril de 2025 y aún pendiente de aprobación parlamentaria.
En principio el Ministerio pretende incluir en esta nueva ley un sistema más progresivo de aportación, en el que se establezcan nuevos tramos para rentas altas y media y fijara unos nuevos límites de gasto mensual por medicamento según los tramos de renta. Hasta 9.000 euros el nuevo tope seria 8,27 euros. De 9.000 a 18.000 euros el tope seria 18,52 euros. Y de 18.000 a 35.000 euros el nuevo tope estará en 61,75 euros Pero si no se establecen pronto, pueden ya nacer obsoletos si se incrementan de nuevo las pensiones y suben los precios de los medicamentos.
La subida de pensiones además de esta situación con los medicamentos ha tenido otro efecto indeseable con el IRPF
La revalorización anual de las pensiones, vinculada al IPC, está produciendo saltos de tramo fiscal que hacen que miles de pensionistas paguen más impuestos o reciban menos devolución en la declaración.
El incremento de pensiones para 2026 ha afectado a 9,3 millones de pensionistas, y la Seguridad Social ajustará las retenciones. Las pensiones son consideradas “rendimientos del trabajo”, lo que significa que pagan IRPF igual que un salario. Por tanto, si la pensión sube, puede subir el tipo de retención. Un simple incremento mensual puede Mover al pensionista a un tramo de IRPF más alto, Generar retenciones insuficientes. Y por tanto provocar pagos adicionales al hacer la declaración
Por ejemplo, pensiones medias en torno a 1.400 euros/mes pueden pasar de primero a segundo tramo o incluso tercer tramo fiscal.
Y aunque luego pueda haber devoluciones al hacer la declaración del IRPF en muchos casos suben las retenciones. Por tanto, las retenciones del IRPF están absorbiendo buena parte de la subida de pensiones. Incluso las pensiones bajas verán una mejora “drásticamente reducida” al aplicar las retenciones.
A esto se le añade un contexto muy inflacionista en la que el coste medio de la cesta de la compra no deja de subir.
Por lo que la tan cacareada subida de las pensiones podría no estar mejorando el nivel de vida de parte de los jubilados.