viernes, febrero 23, 2024

20.000 especies de abejas y de adoctrinamientos

Cuando una película sobre transgenerismo infantil es...

Tres guardias civiles son asesinados en Barbate (Cádiz)

En la madrugada de hoy, tres guardias...

Valencia, a la sombra de Barcelona

La delincuencia en Valencia ha empeorado notablemente en los últimos cuatro años

Que el problema de la inmigración masiva en Europa, entre otros factores, está estrechamente vinculado al aumento de la inseguridad, es algo cada vez más evidente. En la última década, hemos presenciado cómo en algunas de las principales ciudades europeas, la degradación de los barrios obreros a causa de este fenómeno es cada vez mayor. En países como Francia o Suecia, la situación en ciertas zonas es tan grave que el atisbo de una convivencia pacífica futura resulta cada vez más lejano. Son bien conocidos los conflictos sociales generados por una inmigración descontrolada, desarraigada y lumpenizada que, lejos de integrarse, se contrapone al modelo de sociedad occidental, especialmente la procedente de países islámicos.

En España, Barcelona es la ciudad que mejor ejemplifica esta realidad. Diariamente, encontramos noticias sobre la preocupante situación de sus calles: robos, violaciones o apuñalamientos que, en el peor de los casos, acarrean la muerte de las víctimas implicadas. El auge de la delincuencia se ha convertido en uno de los problemas más graves en la capital catalana en los últimos años. Sin embargo, Barcelona no es la única ciudad que experimenta un incremento exponencial de la delincuencia. Actualmente, Valencia lidera el aumento en los índices de criminalidad, superando en porcentaje incluso a Barcelona. Un informe del ayuntamiento de esta última sitúa a Valencia como el principal foco de desarrollo de actividades delictivas en España, entre las seis ciudades con más de medio millón de habitantes. Desde el comienzo de esta década, las cifras en Valencia no han dejado de crecer, siendo la provincia protagonista de un incremento notable en casi la totalidad de los indicadores registrados en el informe trimestral del Ministerio de Interior.

Durante el periodo 2019-2022, el balance de criminalidad refleja un aumento de la totalidad de los delitos del 17,9 %, desde los 121.386 de 2019 hasta los 143.090 registrados el año pasado. Entre los aspectos más preocupantes del informe, destacan los delitos contra la libertad sexual, con una variación del 36,5 %, especialmente las agresiones con penetración, que han aumentado un 92,7 % en este periodo. Otros indicadores relevantes son el aumento de la cibercriminalidad (66,9 %), los delitos de lesiones (48,9 %), los robos con violencia (25 %) y los hurtos (13,2 %). En el municipio de Valencia, las cifras son aún más alarmantes, con un 24,8 % de aumento en el total de crímenes cometidos en la ciudad para el mismo periodo, alcanzando los 60.825 en 2022. Los delitos contra la libertad sexual, aunque con un aumento menor del 18 %, muestran un incremento considerable en las agresiones sexuales con penetración, con un 97,1 %. En cuanto a la cibercriminalidad (67 %), los robos con violencia (29,2 %) y los hurtos (21,5 %), también han aumentado, mientras que el incremento en los delitos de lesiones se sitúa en el 23,3 %.

Hasta septiembre de 2023, las cifras recopiladas reflejan la misma tendencia de años anteriores. A nivel provincial, el total de delitos ha aumentado un 3,7 %, llegando a 111.731, frente a los 107.716 registrados el año anterior en el mismo periodo. Por tipologías, destacan los homicidios dolosos y los asesinatos en grado de tentativa, con un aumento del 35,6 %, así como el tráfico de drogas, con un incremento del 35,5 %. Los delitos contra la libertad sexual presentan un pequeño aumento del 4,7 %, aunque las agresiones sexuales con penetración disminuyen un 8,4 %. Los robos con violencia bajan levemente (-5,3 %), mientras que los delitos de lesiones (2,2 %) y los hurtos (2,6 %) experimentan una subida. En el ámbito municipal, las cifras se mantienen estables en la mayoría de los campos, con un notable aumento del tráfico de drogas en un 60,8 %.

La delincuencia en Valencia ha empeorado notablemente en los últimos cuatro años, periodo en el que también ha crecido la inmigración. Según el censo de población del INE de 2022, la Comunidad Valenciana experimentó el mayor crecimiento de España, con un aumento de 108.000 habitantes, siendo 9 de cada 10 de procedencia extranjera, lo que elevó la población a 888.516 de un total de 5.2 millones. De ellos, 249.453 proceden de países islámicos. Este incremento continúa la tendencia alcista del periodo 2017-2021, con un aumento de 140.000 inmigrantes en cinco años. Actualmente, la población inmigrante en Valencia representa un 17 % del total, cifra que contrasta con el 32 % de extranjeros detenidos por la policía en 2021, casi el doble del porcentaje de población extranjera. Este cómputo no incluye a personas nacionalizadas ni a descendientes de segunda o tercera generación.

La corrección política imperante en España dificulta el establecimiento de una relación directa entre el aumento de la inmigración y la delincuencia en los informes. Sin embargo, esta conexión es más evidente en zonas de alta conflictividad, como Orriols. Este barrio, con el mayor porcentaje de inmigrantes de la ciudad (39 %), ha experimentado un aumento continuo desde 2002. La situación, calificada de inaguantable por los vecinos debido a los constantes sucesos, se agravó el pasado mes de noviembre con una macro redada policial tras tres apuñalamientos en menos de una semana. Recientemente, nuevas operaciones policiales se llevaron a cabo tras un incendio vandálico que afectó severamente a edificios colindantes. Los principales problemas en Orriols incluyen la creación de guetos multiétnicos en viviendas ocupadas, violencia callejera y venta de droga. A pesar de la creación de plataformas como «Orriols en Lucha», que buscan soluciones, el alcance de sus demandas es limitado, ya que no cuestionan el factor migratorio y abogan por un barrio «diverso, seguro y digno». Las medidas aprobadas por la delegación de gobierno de Pilar Bernabé y la alcaldía de María José Catalá han sido insuficientes para resolver el problema de manera efectiva.

Jesús Santos, representante del Sindicato Profesional de Policía Local y Bomberos (SPPLB) en el Ayuntamiento de Valencia, ha expresado su preocupación por el incremento generalizado de la criminalidad en la ciudad. Comparando la situación con la vivida en París hace una década, destaca el aumento de delitos cometidos por jóvenes, especialmente agresiones, atracos y el uso de armas blancas. Según Santos, los delincuentes suelen ser migrantes no integrados y jóvenes sin control ni expectativas, lo que contribuye a comportamientos agresivos y a la falta de conciencia sobre las repercusiones legales. Lamenta la creación de guetos en zonas humildes y barrios degradados, un fenómeno que afecta a toda Valencia. Muchos detenidos son españoles de segunda generación sin arraigo hacia sus países de origen. Santos afirma que la solución pasa por establecer pautas claras que garanticen el cumplimiento de la ley. Son muchas las razones que auguran un futuro incierto para la capital del Turia. La pasividad de los políticos frente a un modelo migratorio perjudicial para nuestra sociedad podría llevar a Valencia a seguir los pasos de Barcelona en cuanto a presión migratoria, delincuencia e inseguridad ciudadana. Como trabajadores, es nuestro deber organizarnos para prevenir esta situación.

2 COMENTARIOS

  1. He pasado mi infancia y mi adolescencia en Valencia, viviendo con libertad y gozando de la calle desde niño sin problemas. Viviendo la noche en barrios como el Carmen o Ruzafa sin encontrarme nunca con problemas serios ni yo ni tampoco mis amigas . Y aunque hace ya años que marche de allí me apena mucho como se ha destruido todo lo que amaba de esa ciudad, acogedora y divertida. Suscribo 100% tu última frase. Tenemos que organizarnos y dar la cara.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Noticias relacionadas

Lo más leído: