Pese a estar en búsqueda y captura residía en la Habana con un seudónimo trabajando como fotógrafo, hasta su detención el pasado 24 de Noviembre
Martiño Ramos Soto exlíder y fundador de En Marea (coalición gallega integrada en el espacio de Podemos y posteriormente en Sumar) fue condenado a 13 años de cárcel por violar a una menor. Tras hacerse firme la sentencia en julio de 2025 quedó en busca y captura. En noviembre de 2025 algunos medios revelaron que vivía en La Habana bajo el alias “Martín Soto” y trabaja como fotógrafo.
Hasta que se produjo la detención el pasado 24 de Noviembre la Policía Nacional Revolucionaria de Cuba, tras meses de búsqueda internacional. La captura se realizó con apoyo de la Consejería de Interior de la Embajada española en Cuba. Ramos Soto estaba incluido en la lista de los diez fugitivos más buscados por la Policía Nacional española. Y estaba condenado a trece años y medio de prisión por abusos sexuales continuados a una alumna menor de edad.
Ahora se inicia el proceso de extradición, que se tramitará bajo el principio de reciprocidad, ya que no existe tratado bilateral entre España y Cuba.
Desde 2023, Ramos Soto mantuvo militancia activa en Galicia, participando en actos feministas mientras ocultaba los abusos.
En Julio de 2025, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia confirma la condena y desestima el recurso, subrayando la “persistencia categórica” de la víctima y pruebas forenses. Por lo que en Agosto 2025 se ordena su ingreso inmediato en prisión. En ese momento desaparece hasta Noviembre de 2025 , cuando es localizado en Cuba, donde reside desde junio, usando identidad falsa.
Fue condenado por abusos a una menor, ya que la víctima tenía 12 años cuando comenzaron los abusos. En la actualidad ella tiene 20 y ha sufrido intentos de suicidio y graves secuelas psicológicas. El tribunal acreditó que el acusado se aprovechó de la vulnerabilidad emocional de la menor y su posición de “figura de referencia”. Ya que era su profesor
Este caso golpea a la imagen de Sumar y revive críticas sobre la falta de control interno entre sus militantes y lideres. Muchos medios, señalan la contradicción entre el discurso feminista del partido y la protección tácita a dirigentes acusados. Y se une a otros casos similares, aunque sin condena aun como el de Iñigo Errejon. Tambien han surgido muchas críticas al sistema judicial por permitir la fuga.
En distintas redes sociales se están viralizando mensajes exigiendo explicaciones a Yolanda Díaz y reclamando protocolos más estrictos contra agresores en política.