Un grupo de padres y madres del municipio de Castro Urdiales ha denunciado ante la comisaría de la Guardia Civil un incidente ocurrido el pasado domingo en el que varios adolescentes de la localidad sufrieron amenazas por parte de jóvenes residentes en el centro de menas.
Los hechos tuvieron lugar alrededor de las 20:00 horas en una instalación deportiva ubicada a escasos 200 metros del mencionado centro. Un grupo de jóvenes de entre 14 y 15 años, varios de ellos integrantes del equipo de fútbol local que se reúnen habitualmente durante el verano para entrenar, se encontraba jugando cuando fue abordado por tres residentes del centro de menas.
Según el relato de los afectados, los tres jóvenes se acercaron con actitud hostil portando un monopatín de madera. Durante el encuentro, comenzaron a increpar a los menores locales en árabe y llegaron a realizar amagos de agresión física. Ante esta situación, los adolescentes de Castro Urdiales optaron por abandonar el lugar para evitar que les golpeasen.
Posteriormente, la madre de uno de los jóvenes afectados acudió a la vivienda de acogida con el objetivo de informar sobre lo sucedido y recabar información. A su llegada, fue atendida por varias cuidadoras, quienes salieron acompañadas por algunos de los menas. El personal del centro solicitó a la mujer que se personase el hijo con el fin de identificar a los presuntos responsables del incidente.
Durante este encuentro, los residentes mantuvieron en todo momento una conversación en árabe entre ellos, generando una situación de tensión que culminó cuando uno de los menores propinó un puñetazo contra una puerta.
En una segunda visita, la madre regresó acompañada de su hijo y de agentes de la Guardia Civil, que se personaron para prevenir posibles incidentes durante la identificación. Según la denuncia, los jóvenes afectados señalaron a uno de los presuntos implicados, al que describieron como un adolescente con bigote y actitud desafiante.
Ante lo sucedido, los padres y madres de los menores de Castro Urdiales han expresado su profunda preocupación por la seguridad de sus hijos en los espacios públicos y de recreo del municipio. Las familias solicitan a las autoridades competentes y a los responsables del centro que tomen las medidas disciplinarias y de seguridad necesarias para garantizar la convivencia pacífica y evitar que este tipo de situaciones se repitan.