El documento del CENIF señala la posible participación de gendarmes marroquíes y agentes de paisano en la organización del cruce hacia la ciudad autónoma.
Un informe elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional apunta a que la entrada masiva de migrantes en Ceuta habría contado con la participación activa de miembros de las fuerzas de seguridad marroquíes. Según el documento, gendarmes y agentes vestidos de paisano habrían dirigido los movimientos de los migrantes hacia la frontera española.
Las conclusiones del informe, remitido a la Audiencia Nacional, ponen en cuestión la idea de que la llegada de miles de personas a Ceuta respondiera únicamente a un movimiento espontáneo. La investigación policial sostiene que, desde el lado marroquí, se habría producido una organización de los desplazamientos y una conducción de los grupos hacia los puntos de acceso a la ciudad.
El papel de los agentes de paisano es uno de los elementos que recoge el informe. Según las informaciones publicadas sobre el documento, estos efectivos habrían dado instrucciones a los gendarmes encargados de controlar la zona, en una actuación que la Policía considera coordinada.
La investigación plantea además que la operación pudo tener una finalidad que iba más allá de la presión migratoria. Una de las hipótesis que se manejan es que la concentración de miles de personas ante la frontera buscara provocar la saturación del dispositivo español y generar una situación de presión sobre las autoridades españolas.
El contenido del informe ha provocado también una reacción dentro del Ministerio del Interior. El ministro Fernando Grande-Marlaska ha pedido explicaciones al director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, para conocer el alcance del documento y cuándo tuvo conocimiento la dirección del cuerpo de sus conclusiones.
Pardo, por su parte, se ha reunido con el responsable de la unidad policial que elaboró el informe. La polémica se centra ahora en determinar qué pruebas sustentan las afirmaciones recogidas en el documento y si las autoridades españolas fueron informadas de ellas durante la crisis.
La Audiencia Nacional deberá valorar a partir de ahora el contenido de la investigación. La existencia del informe no supone, por sí sola, que esté acreditada una actuación coordinada del Estado marroquí. Será la investigación judicial la que determine hasta dónde llega la responsabilidad de los agentes señalados y si existió realmente una estrategia organizada detrás de la entrada masiva.
El episodio, sin embargo, vuelve a poner el foco sobre la compleja relación entre España y Marruecos y sobre el papel que los movimientos migratorios pueden desempeñar en momentos de tensión entre ambos países.