La tensión que vive Ceuta a raíz de la crisis migratoria volvió a hacerse visible ayer, martes 25 de agosto, cuando cientos de vecinos salieron a la calle para protestar contra las medidas anunciadas por el Gobierno. La movilización comenzó frente al acuartelamiento Coronel Fiscer y terminó desplazándose por distintos puntos de la ciudad hasta llegar a las inmediaciones del hotel donde se alojaba el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.
El origen de la protesta estuvo en el posible uso del acuartelamiento Fiscer y de varios polideportivos como espacios temporales para acoger a los migrantes que continúan en Ceuta después de la entrada masiva registrada a finales de julio. La noticia provocó el malestar de numerosos vecinos, que consideran que la ciudad ya se encuentra al límite de su capacidad.
Lo que comenzó como una concentración vecinal fue creciendo durante la tarde. Según las informaciones publicadas, alrededor de 2.000 personas llegaron a participar en la marcha. Los manifestantes portaron banderas de España y de Ceuta y corearon consignas contra la gestión del Gobierno, entre ellas «Ceuta no es un CETI». También reclamaron la dimisión del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano.
La situación se complicó cuando la protesta llegó a las inmediaciones del hotel. Algunos participantes intentaron acceder al establecimiento, pero la Policía Nacional se lo impidió mediante un cordón de seguridad. Durante varios minutos se vivieron momentos de tensión, aunque finalmente los manifestantes se dispersaron por diferentes zonas de la ciudad.
Sin embargo, existe una precisión importante sobre lo ocurrido. Fuentes de la Delegación del Gobierno negaron que Ángel Víctor Torres se encontrara dentro del hotel en ese momento, aunque los manifestantes acudieron allí convencidos de que el ministro estaba en el establecimiento.
La protesta coincidió con el primer día de funcionamiento del nuevo mando único encargado de coordinar la respuesta a la crisis de Ceuta. El Gobierno pretende ampliar los recursos disponibles y habilitar nuevos espacios para atender a los migrantes que permanecen en la ciudad, mientras continúan los procedimientos de traslado y retorno.
Hoy, miércoles 26 de agosto, la situación sigue siendo uno de los principales asuntos de actualidad en Ceuta. Torres ya ha mantenido una primera reunión con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, para analizar la crisis y abordar la ubicación de los migrantes en nuevos espacios de acogida.
La protesta de ayer dejó una imagen clara del ambiente que se respira en la ciudad: preocupación, cansancio y un fuerte rechazo de una parte de los vecinos a la gestión del Gobierno. La crisis migratoria continúa sin una solución definitiva y Ceuta afronta una nueva jornada marcada por la incertidumbre y la tensión social.