España es el país de la Unión Europea con mayor rotación laboral. Un 5,8% de los ocupados actuales se ha incorporado al trabajo los últimos 3 meses mientras un 4,8% lo ha abandonado, engrosando las filas del desempleo. En total, un 10,6% de los ocupados se encuentran en un estado de rotación laboral constante.
Según Eurostat, el número de afectados por la rotación laboral es superior a la cifra registrada en 2019 en términos absolutos, es decir, hay más trabajadores que rotan entrando y saliendo del mercado laboral.
Del total de las rotaciones, el 45,3% son de salida del mercado laboral. Este porcentaje es superior a la media europea que se sitúa en un 37%. Por comparar con otros países, en Alemania las salidas están en un 25% y en Países Bajos en un 8%, aunque España es superada por países como Grecia con un 50%.
Los datos de Eurostat no especifican los motivos de las rotaciones laborales, pero dadas las cifras todo apunta a un mercado laboral muy volátil e inestable. Esto se viene a sumar a otros problemas endémicos: el desempleo y la temporalidad.
Actualmente hay más personas trabajando, especialmente debido a la inmigración masiva, pero en términos absolutos la cantidad de personas en constante rotación laboral sigue siendo la misma que antes. Se calcula que unos 2,4 millones de personas están afectadas por esta realidad, una cantidad casi idéntica a la de antes de la Pandemia. De ahí se deduce la disminución porcentual de la rotación laboral con respecto al total de ocupados.
Los datos reflejan un mercado laboral inestable, algo que no debería aceptarse. En España hay actualmente una tasa de paro del 9,8%, aunque la cifra de desempleados reales es superior. Por otra parte la temporalidad en nuestro país se sitúa en un 15,1% según el INE durante el 4º trimestre de 2025, superando la media de la UE situada en un 12,9%. Aunque cabe decir que la cifra real es mayor si tenemos en cuenta la trampa estadística que suponen los contratos fijos discontinuos.
Hay mas datos que dan mucho que pensar sobre el mundo laboral español. Según datos del SEPE y del INE hicieron falta 15,6 millones de contratos para crear unos 500.000 el pasado año. Además, el 60% de los contratos firmados en 2025 fueron temporales, lo que confirma lo expuesto anteriormente.
En la misma línea el informe de 2025 de la Unión Sindical obrera, un 21,5% de los contratos firmados eran de menos de una semana de duración y un 34,2% duraba menos de un mes. Pero hay más, el mismo informe revela que por cada afiliación a la seguridad social se firman 30 contratos.
El mercado laboral español sigue lastrado por el desempleo, la temporalidad y la precariedad. Es imprescindible lograr que los españoles tengan un acceso estable y pleno al empleo para poder obtener una mejor calidad de vida.