21 de mayo de 2026

El CIS desmonta el relato del coche eléctrico: España respalda la prórroga al motor de combustión

El CIS desmonta el relato del coche eléctrico: España respalda la prórroga al motor de combustión
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El barómetro del CIS muestra la buena recepción de la medida de la UE. La Comisión Europea hizo público, a finales de 2025, que se suavizaba el veto total a los motores de combustión previsto para 2035. El objetivo inicial era la eliminación completa de la venta de automóviles con motor de combustión, una condición que ha sido matizada por la Comisión Europea con el fin de mantener la competitividad del sector automovilístico europeo. De este modo, la reducción se mantiene en un 90%, permitiendo una producción limitada de coches con motor térmico más allá de 2035, así como la continuidad de los híbridos enchufables.

Varios países y análisis apuntan a que, en la práctica, esta medida retrasa la aplicación estricta del veto, e incluso se ha planteado extenderlo hasta 2040 por la presión de la industria y el elevado impacto en el empleo y en la economía de los principales países productores de automóviles. En este contexto, y en plena subida de los precios de los carburantes, el CIS aborda esta cuestión en su barómetro de marzo.

La respuesta de la población a la posibilidad de mantener la venta de automóviles con motor de combustión más allá de 2035 (prórroga de la UE) ha sido mayoritariamente positiva: un 47% de los encuestados la valora favorablemente, frente a un 38% que se muestra en desacuerdo y un 15% que no sabe qué opinar. Esta valoración positiva se acentúa especialmente entre la población de 35 a 44 años, donde el porcentaje de quienes están de acuerdo o muy de acuerdo con la medida asciende al 58%.

Y es que, en España, la mayoría del parque automovilístico sigue siendo diésel o gasolina. Entre los entrevistados que disponen de automóvil, solo un 13% utiliza vehículos híbridos y apenas un 2,5% eléctricos, con importantes diferencias según la clase social. Entre la clase alta y media-alta, el porcentaje de coches híbridos alcanza el 22% y el de eléctricos el 8%.

Entre los usuarios de vehículos diésel y gasolina, solo un 15% tiene intención de cambiarlo por uno eléctrico. Este aspecto también está estrechamente relacionado con la clase social, ya que en la clase alta la intención de compra de un vehículo eléctrico alcanza el 21%, mientras que se sitúa en un 12% en la clase media y en un 9% en la clase baja, sin que existan diferencias significativas por edad.

Además, el 93% de los propietarios de coches de combustión se declara satisfecho o muy satisfecho con su vehículo actual, lo que ayuda a explicar el buen recibimiento de la decisión de la Comisión Europea de aplazar parcialmente el veto.