6 de junio de 2026

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La población muestra su preocupación por las noticias falsas y los bulos

La  población muestra su preocupación  por las noticias falsas y los bulos
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El ultimo estudio del CIS analiza la percepción sobre las noticias y su grado de credibilidad

 

Hace unos días el Centro de Investigaciones sociológicas publicó los resultados del estudio “Desinformación y Humor”, mostrando los resultados de una encuesta realizada a 3500 personas entre el 14 y el 19 de mayo

El estudio profundiza sobre aspectos ligados a la credibilidad de la información o las noticias falsas. Y tambien, aunque sea un tema que no tenga mucho que ver se analiza el uso del humor.

 

Este estudio muestra que después de muchos años hablándose de bulos y de desinformación el relato ha calado profundamente en la sociedad.   Ya que un 82%  de los encuestados está muy o bastante preocupado porque en España existan noticias falsas y se divulguen bulos.

Y el 91% considera que en nuestro país circulan muchos o bastantes bulos y noticias falsas.    El uso de desinformación ( entendida como bulos y manipulación de imágenes) es considerada una amenaza para la democracia para 9 de cada 10 personas. Y 8 de cada 10 piensan que debería regularse contra la falsa información y los bulos.

Y aunque se use un eufemismo, parece que la población admitiría bien la censura, ya que la respuesta ante la pregunta “ Creee usted que debería haber verificadores de datos, de la información en general” la masiva respuesta es un “si” , expresada por un 84%.

Pero en esta necesidad de “verificadores” se percibe en distinta medida según edades, los mas convencidos de que debería haber verificadores son los jóvenes de 18 a 24 años, que expresan un acuerdo 10 p.p por encima de la media. Por contra, los mayores de 75 años, que quizá esto de “verificador” le recuerda a épocas pasadas admite que es necesario 8 p.p por debajo de la media.

 

Y tambien esta masivamente extendida la opinión (88% de acuerdo) de que las redes sociales deberían cumplir obligatoriamente un código de principios para combatir la desinformación( bulos y noticias falsas).

Y hay un alto grado de acuerdo con que la desinformación contribuye mucho bastante a  manipular la opinión pública , a crear polarización , generar conflictos a la convivencia, así como a erosionar la estabilidad  de los estados y sus instituciones.

Se profundiza sobre los temas donde mas se generan noticias falsas, siendo claramente el ganador la política (61%); la salud (6%) y la seguridad ciudadana y las emergencias (6%), sin apenas peso los bulos científicos o ligados a la economía y finanzas.  Y un 120% creer que aparecen noticias falsas en todos o en varios de estos temas.

Y aunque todos parecemos estar  muy preocupados por la fiabilidad de las noticias, se tiende a compartirlas de manera muy veloz y despreocupada, ya que solo un 7% verifica la veracidad de un mensaje o información recibida por wasap o Telegram que le resulta interesante antes de reenviarlo.

Hay un alto acuerdo con que los partidos políticos españoles utilizan medios para desinformar ( soltando bulos, emitiendo noticias falsas o manipulando imágenes o videos), opinión que comparten un 91% de encuestados.  Siendo VOX (34%) y PSOE (24%) los partidos que más se cree que realizan este tipo de acciones para desinformar.

En este aspecto hay un curioso  efecto, los votantes del PP son los que menos creen que los partidos realicen este tipo de acciones, siendo los que mas sospechan los votantes de Sumar y de Vox.  El 74% de los votantes de Sumar creen que Vox es el partido que mas bulos lanza. Y el 77% de votantes de VOX cree que es el PSOE.  El PSOE levanta desconfianza incluso entre sus votantes ya que el 5% de los votantes de este partido cree que la formación socialista es la que  usa en mayor medida la desinformación.

 

Los bulos se perciben con un mayor riesgo o amenaza sobre la convivencia social y la democracia, aunque tambien hay un alto grado de acuerdo con que amenazan a  la seguridad, la salud y en menor medida al medio ambiente.

Se analiza si el humor y los chistes , aunque basados en noticias no verificadas, pueda ser usado en un debate político.  A lo que la mayoría 66% responde que no.

Tres de cada diez personas reciben diariamente memes o chistes, y el contenido de estos es sobre todo relativo a políticos contrarios a su ideología y de su misma ideología, con un 28% y un 24% que considera que recibe muchos memes de esta temática.  Lo que muestra una clara politización de la sociedad.  Memes de temas como inmigración, mujeres, hombres o el colectivo LGTBI se considera que se reciben muchos solo 1 de cada 10 encuestados expuestos frecuentemente a memes.

El 94% se considera una persona con sentido del humor,  y para el 65% el humor es fundamental en su día a día.

Las redes sociales son el formato preferido para acceder a contenidos de humor, seguido de las conversaciones personales.  Y el 67% utiliza fre4cuente o muy frecuentemente e el humor en sus conversaciones familiares, con amigos, pareja o compañeros. Lo que nos parece decir que ante la situación actual hay que tomarse la vida con cierto humor. Y que este es un soporte, con un 93% de entrevistados que consideran que el humor ayuda a superar situaciones difíciles.

Los tipos de humor que mas gustan son el irónico o sarcástico (55%)  seguido del absurdo, (17%), los otros tipos como político, negro, verde, blanco o inteligente no tienen tanta popularidad.

Los temas que se consideran más sensibles y por tanto que molestan mucho que se trate de manera humorística son sobre todo los relativos a inmigrantes (27%) genero ( 27%) y con menos importancia la religión ( 16%) o la política (10%).

Pese a la alta valroacion en sentido del humor que tiene el español sobre sí mismo tiene sus límites, y  considera en un 38% que el humor claramente tiene límites a no traspasar. Un 44% considera que según el caso y el 15% que el humor no debe4ria tener límites de ninguna clase.

Y en general nos consideramos con mas humor que el conjunto del país, ya que un 25% considera que España no es un país con sentido del humor en la actualidad.

Evolucionando además los temas que  nos hacían reír como país, según indican un 85% de los encuestados.

Percibiéndose que no hay libertad total con el uso del humor y la libertad  a hacer uso de est4 con cualquier tema . Solo un 11% considera que hay total libertad.

Y no solo cambian los temas de los que nos regimos los españoles, sino que cada vez hay menos liberta en el humor. Un 31% considera que el humor en España esta algo más limitado que hace 10 años y un 25% mucho mas limitado.

La realización de este estudio no es casual, ni es porque sea un objeto de estudio de interés social. Sino que podría  servir de base de análisis de lo popular  o impopular que podría ser una nueva iniciativa del Gobierno relativa al control de bulos.

En España, difundir bulos NO es un delito en sí mismo en el Código Penal. Y además la Constitución defiende la libertad de expresión e información.  Pero si  puede ser ilegal según el contenido y la intención. La desinformación puede ser castigada si encaja en otros delitos ya tipificados como puede ser el delito de odio ( según se define en el código penal), si incluye injurias o calumnias, incluye revelación de secretos. O es una estafa o fraude o supone un delito contra la salud publica ( bulo sanitario). Tambien se castigaría si puede llegar a crear desórdenes públicos ( crear pánico social).

Pero si que hubo un antecedente de intento de creación de ley para regular información ya que en 2024 Podemos anuncio una proposición de ley contra la desinformación que tenía como  objetivos regular los medios de comunicación, obligar a corregir bulos con el mismo espacio/tiempo que se difundieron y aumentar la transparencia de la propiedad de los medios, e incluía la posibilidad de crear sanciones por difusión de información falsa.

Esta iniciativa no paso de propuesta de ley, al no se un texto consensuado ni impulsado por el gobierno.  Y porque no tenía la mayoría parlamentaria asegurada. Por tanto, no avanzo en el trámite legislativo.  En todo caso la supuesta ley presentaba muchas dificultades legales, entre ellos el riesgo de choque  con el  artículo 20 de la Constitución sobre la libertad de expresión.  Se enfrentaba a la dificulta de definir que es un bulo  sin arbitrariedad y sobre todo tenía un riesgo de uso político del control informativo.

Realmente es complicado hacer una ley contra bulos y que jurídicamente tenga sentido. El articulo 20, protege la libertad de expresión, la libertad de información y el derecho a comunicar y recibir información veraz.

Esto tiene dos importantes consecuencias, ya que un Estado ( al menos uno democrático) no puede decidir que “ es verdad” fácilmente. Si el gobierno pudiera definir “bulo” legalmente podría censurar opiniones o información incómoda. El Tribunal Constitucional ha defendido que incluso informaciones erróneas pueden estar protegidas si no hay mala fe. Lo que significa que no todo lo falso es ilegal, solo lo que causa daño o se usa con intención ilícita.

Y tambien existe la prohibición de censura previa.  La Constitución prohíbe impedir que algo se publique antes de difundirse. Solo se puede sancionar después, y con garantías judiciales. Por lo que no se puede crear una ley que “bloquee bulos” de forma general.

Por otra parte, la desinformación es algo  muy difícil de definir Según los expertos un bulo debe ser falso, verificable y con intención de engañar.  Pero en la practica surge la duda de que ocurre o  en que categoría  entran las opiniones, los errores, la sátira y los memes. Hay un alto riesgo de arbitrariedad. Y se distingue desinformación que es mentira deliberada, del error que es información errónea.  Solo  la desinformación debería sancionarse, pero jurídicamente es muy difícil de demostrar.

En todo caso muchos juristas afirman que para “atajar” este problema no hace falta una ley específica puesto que ya en el código penal existen normas contra el delito de odio, las calumnias y las estafas.

Este tipo de leyes tiene un gran riesgo de abuso político y una ley así podría limitar a los medios críticos y favorecer al gobierno de turno.

 

La propuesta de Podemos no llego mas que a proyecto de ley, porque además de combatir los bulos y la desinformación quería llegar todavía más lejos. Bajo la premisa de que la desinformación daña la democracia y manipula la opinión pública y que los medios tienen demasiado poder económico.  Esta partido defendía en su propuesta, que finalmente no prospero,  regular los medios, establecer la obligación de rectificar bulos, la transparencia mediática y las sanciones a la desinformación. Pero tambien un cierto intervencionismo de los medios con un mayor control del ecosistema informativo ( incluyendo RRSS) y mas obligaciones a medios y plataformas.

Por lo que este tipo de preguntas tan ligadas a la desinformación puede tener el fin de querer legitimar bajo “demanda de los ciudadanos” la idea de retomar este tipo de propuestas.