La plataforma vecinal rechaza la apertura de un centro de MENAs en el barrio por los problemas de convivencia y seguridad registrados en otros municipios y se desvincula de cualquier organización política.
Los vecinos de La Florida, en Oviedo, llevan semanas movilizándose contra la apertura de un centro de menores extranjeros no acompañados (MENAs) en su barrio. Una protesta que nació entre los propios residentes ante su preocupación por los problemas de seguridad y convivencia que, aseguran, han podido observar tras la apertura de instalaciones similares en otros municipios.
Sin embargo, la última concentración estuvo marcada por la presencia de una decena de miembros de Núcleo Nacional, una circunstancia que ha llevado a la plataforma vecinal a dejar clara su posición: ni MENAs ni nazis.
Antes de comenzar la movilización, los propios vecinos pidieron a los integrantes de Núcleo Nacional que no exhibieran simbología de su organización y que respetaran el carácter vecinal y apolítico de la protesta. La petición no fue atendida y algunos de sus miembros comenzaron a lanzar consignas como «¡Superioridad racial!». Fueron entonces los propios residentes quienes solicitaron la intervención de la Policía, que finalmente apartó al grupo del grueso de la concentración.
Tras lo ocurrido, La Florida Dice No ha publicado un contundente comunicado para evitar que este episodio sea utilizado para criminalizar sus reivindicaciones. La plataforma insiste en que las movilizaciones nacen «única y exclusivamente» de la preocupación de los vecinos y que no existe vinculación con ningún partido, organización o representante político.
El mensaje de los vecinos es claro: rechazar la apertura de un centro de MENAs no significa defender la superioridad de una raza sobre otra. Su preocupación se centra en los problemas de convivencia y seguridad y en las dificultades de integración que surgen ante las diferencias culturales y étnicas.
La plataforma reivindica además el derecho de los residentes a conocer qué se va a instalar en su barrio, cómo va a funcionar y qué garantías existirán para quienes viven allí. Y rechaza que plantear estas cuestiones o mostrar preocupación por la instalación del centro pueda ser automáticamente calificado como racismo.
«No somos racistas por hacer preguntas. No somos racistas por pedir información. No somos racistas por defender nuestro barrio», señala el comunicado.
Los vecinos de La Florida quieren continuar movilizándose contra el centro de MENAs, pero también quieren hacerlo sin que partidos u organizaciones ajenas se apropien de una protesta que consideran exclusivamente vecinal.
Como resume la propia plataforma: «La Florida habla como barrio, no como partido».