jueves, abril 18, 2024

Un nuevo capítulo de Pedro Sánchez en el Magreb

Las relaciones de Sánchez con los principales países del Magreb ha tomado una dinámica diferente

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Tras el giro histórico sobre la posición de España como potencia descolonizadora del Sáhara Occidental, ofreciendo a Marruecos la administración de este territorio como una autonomía propia, las relaciones del ejecutivo de Pedro Sánchez con los principales países del Magreb ha tomado una dinámica diferente de lo que lo estaba haciendo en la última década.

El 18 de marzo de 2022, sin consultarlo con los socios del gobierno de coalición, Sánchez ofrecía el Sáhara a Mohamed VI a cambio de reconducir las relaciones diplomáticas en términos de inmigración. A partir de este suceso, los países que se consideran rivales históricos de la monarquía alauí han ido cortando relaciones con España, llegando Argelia a prohibir las importaciones.

El caso es que lo que debería haber sido un movimiento estratégico para solucionar el flujo migratorio proveniente de Marruecos arriesgando las relaciones con Argelia se convierte en un «all-in» del que salimos totalmente perjudicados. Si nos ceñimos a los datos del Cuerpo General de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional, podemos observar que entre 2022 y 2023 se ha dado el máximo de acogida de inmigrantes ilegales que provienen de Marruecos:

 Datos de CGEF, elaborado por Rubén Pulido.

Desde Argelia se habla de «doble traición»

El pasado 21 de febrero, Pedro Sánchez acudió a Rabat para anunciar sin la presencia de Mohamed VI los próximos proyectos que se iban a realizar entre ambos países en la reunión de alto nivel en materia comercial, con unas declaraciones que produjeron el malentendido de que España iba a invertir 45 mil millones de euros en el estado africano, pero lo que se quería dar a entender por parte de Sánchez fue que es Marruecos quién pondrá a disposición dicha cantidad entre la actualidad y el 2050 para favorecer las relaciones comerciales entre ambos países por lo que muchas empresas y entidades españolas podrían aprovecharse de estas inversiones para desplegar sus negocios en el país vecino (o deslocalizar sus fábricas, como Pablosky).

Todo esto se produce tras la cancelación de la reunión del ministro de Exteriores José Manuel Albares en Argel, por el motivo de no coincidencia con la agenda argelina, el caso es que el periódico El Independiente nos cuenta que este rechazo por parte del gobierno argelino se debe a las exigencias del ministro que rehusaba de tratar el tema del Sáhara y que quería centrar su visita en temas económicos y comerciales.

Por ahora se rechaza una futura visita, por lo que tras el acto en Rabat podemos concluir que las relaciones con Argelia están en retroceso tras el desbloqueo comercial, y por lo tanto no podemos descartar un nuevo bloqueo o una enemistad compartida con el país reinado por Mohamed VI.

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