Este 2026 se ha iniciado con la agresiva política internacional de Estados Unidos. Trump a ha vuelto a preocupar a gran parte de la política internacional, especialmente tras el último bombardeo a Irán y la muerte de Jamenei. El año comenzaba con gran revuelo por la operación de EE. UU en Venezuela. Poco después intentó fallidamente atraer a Groenlandia hacia la órbita americana, algo que fue condenado por la comunidad internacional. Estas acciones nos retrotraían décadas atrás, cuando la política norteamericana se había destacado por la intervención indiscriminada hacia cualquier país o régimen que pudiera cuestionar sus intereses geopolíticos sin importar si llegaban dictadores al poder, islamistas o el coste que tuvieran que pagar la población de los países intervenidos.
Poco más de un mes después de Venezuela, y tras numerosos enfrentamientos públicos entre mandatarios de Irán y EE. UU, el presidente norteamericano decidió atacar nuevamente Irán. Irán es uno de sus mayores enemigos políticos de EE.UU en la zona de Oriente Medio, enemistad que se remonta al año 1979 tras el triunfo de la Revolución Islámica que depuso al Sha. Desde entonces, y con la ayuda de Israel, siempre tuvo como objetivo la caída del régimen de los ayatolás. Tras los ataques de hace unos días Trump pudo cobrarse una victoria muy importante, pues consiguió matar a Jamenei, la figura más importante del régimen. También cayóa gran parte de la cúpula política y religiosa del país.
La política de Trump demuestra que cada vez confía menos en la persuasión y en la intimidación no violenta para conseguir sus objetivos. Bien es cierto que no había funcionado en 40 años. El no lograr sus objetivos sin violencia, debilita en su mandato, ya de por sí erosionado por los escándalos del caso Epstein y el ICE. Y esto puede pasarle factura de cara a las elecciones legislativas. Sin embargo, el presidente se ha jactado de haber conseguido cambios geopolíticos a favor de norteamericanos. En el caso de Venezuela apoyándose en Delcy Rodríguez, y en el caso de Irán, buscando aliados dentro del propio régimen favorables a sus políticas.