Durante los sucesivos meses, el sector de los médicos ha convocado numerosas huelgas contra la precariedad existente dentro del sistema sanitario y contra la actual ministra de Sanidad, Mónica García.
La última de estas huelgas se ha iniciado hace unos días en gran parte del país, aunque ya durante el mes de febrero se realizaron, en gran parte contra el Estatuto Marco y la precariedad que sufre el sector respecto a otros puestos de trabajo del país. Estas reivindicaciones han sido comparadas con los hechos sucedidos tres años atrás, cuando se produjo una huelga de atención primaria que protagonizaron especialistas en medicina familiar, comunitaria y pediatría en Madrid, un conflicto que duró casi 4 meses.
Tanto los numerosos sindicatos como médicos a título personal como médicos en proceso de formación tras aprobar el MIR denuncian que el exceso de guardias por mes como las horas trabajadas a lo largo de la semana dificultan el desarrollo de sus funciones con normalidad. Ligado a esta problemática también se denuncia el cobro de las horas extras por debajo de su salario normal, lo que produce un profundo malestar dentro del sector, que también ve en la falta de inversión y de personal uno de los principales problemas dentro de la sanidad, cada día más deteriorada. Por si no fuera poco, también existen numerosas quejas sobre el aumento del tiempo de espera, ya sea para atención primaria, operaciones o intervenciones de cualquier tipo, haciendo que en ciudades como Madrid y otras comunidades autónomas haya un gran problema de soporte y asistencia médica.
Mónica García no se ha quedado callada frente a esta situación. Preguntada por las huelgas y las críticas hacia su figura la ministra ha respondido, afirmando que las principales reclamaciones de la profesión médica ya están recogidas dentro del Estatuto Marco, por lo que las huelgas son por «motivaciones políticas», llegando a declarar que “si la excusa es falta de diálogo no cuela». A su vez ha criticado el papel de los médicos y su negativa al diálogo ya que «la respuesta a más diálogo es más conflicto».
Estas declaraciones chocan frontalmente con las afirmaciones realizadas por los sindicatos convocantes de la huelga, que aseguran que Sanidad no ha querido reunirse con ellos como comité de huelga y que, mientras esto siga así, los paros seguirán adelante. Por el momento, está convocada una semana al mes hasta junio. Sus principales reivindicaciones son limitar la jornada a 35 horas semanales, que las guardias se paguen a precio de hora ordinaria, que cuenten en el cómputo para determinar el momento de la jubilación y reducir las horas de jornadas extraordinarias.
Mientras las huelgas se suceden parece que lejos de haber un acuerdo ambas partes cada vez están más distanciadas entre sí. Por su parte Mónica García ve así su figura cada vez más desgastada, principalmente de cara a unas futuras elecciones, que como muy tarde serán dentro de algo más de un año.