El modelo migratorio no resuelve el problema demográfico español
Durante años se ha repetido que la inmigración era la gran solución al envejecimiento de España y a la falta de mano de obra. La teoría parecía sencilla. Llegaban trabajadores jóvenes, aumentaba la población activa y se decía que así se compensaba parcialmente la caída de la natalidad. Sin embargo, los últimos datos demográficos empiezan a reflejar una realidad bastante más compleja. Según el último informe de Funcas, el perfil de la inmigración está cambiando rápidamente y el grupo de extranjeros mayores de 54 años es ya el que más crece en España. Su peso dentro de la población inmigrante se ha duplicado en apenas dos décadas, pasando de representar alrededor del 10 % en 2006 a superar el 22 % en 2025. Además, mientras la población extranjera de entre 20 y 54 años aumentó un 25 % entre 2021 y 2025, la de mayores de 55 años creció un 42 %, una diferencia que refleja claramente el envejecimiento progresivo de los flujos migratorios.
