La política de traslados de inmigrantes desde el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla continúa. En las últimas semanas, el Gobierno de Sánchez ha enviado varios grupos con destino a Andalucía, especialmente a la provincia de Cádiz, coincidiendo con un incremento de las entradas irregulares en Melilla.
Según la información publicada por distintos medios, entre finales de abril y mediados de junio fueron trasladadas 44 personas desde el CETI de Melilla. En concreto, 12 llegaron a Cádiz el 22 de abril, 3 fueron enviadas a Málaga el 7 de mayo, otras 15 fueron trasladadas a Cádiz a finales de mayo y un nuevo grupo de 14 personas llegó a la provincia gaditana el 11 de junio. Esas mismas informaciones señalan que la mayoría de los trasladados son varones marroquíes de entre 18 y 32 años.
Las cifras provisionales del Ministerio del Interior reflejan que, entre enero y mayo de este año, las entradas irregulares en Melilla aumentaron respecto al mismo periodo del año anterior. Las llegadas por vía marítima pasaron de 1 a 9 personas, mientras que las entradas por la frontera terrestre crecieron de 58 a 85.
Las informaciones publicada por diversos medios de comunicación, también recogen que, en lo que va de año, se han desarrollado tres operaciones relacionadas con el terrorismo yihadista en Melilla, con 11 detenidos, según fuentes policiales citadas por dichos medios. Asimismo, se señala la llegada de ciudadanos procedentes de Egipto, una circunstancia que, según esas mismas fuentes, podría indicar la aparición de nuevas rutas migratorias hacia España que añadirían una mayor presión migratoria.
Mientras las llegadas irregulares continúan aumentando a pasos agigantados, el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene una estrategia basada en trasladar inmigrantes desde los principales puntos de entrada hacia otras provincias españolas, creyendo que así va a solucionar el problema. Sin embargo, para la inmensa mayoría de los españoles, esta política migratoria resulta fallida y es ampliamente rechazada, pues son estos quienes sufren los numerosos problemas de integración y de seguridad, sobre todo en los barrios obreros.