18 de abril de 2026

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La realidad tras la cifra de 22 millones de afiliados a la Seguridad Social

La realidad tras la cifra de 22 millones de afiliados a la Seguridad Social
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Su comunicado antes de tiempo rompe el «embargo estadístico» y genera malestar entre la Prensa, además de ocultar realidades del empleo en España.

El pasado día 6 de Abril , el Presidente Pedro Sanchez en redes sociales lanzó un anuncio con bastante de “performance” en el que ataviado con la nueva camiseta de la selección española con el numero 22 informaba de que el numero coincidía con los millones de afiliados a la Seguridad Social

Este acto fue bastante polémico, y ampliamente criticado por los periodistas. Ya que Sánchez se aprovechó de su posición para adelantar el dato antes de la hora oficial fijada para comunicarse.

La Seguridad Social, tiene un calendario estadístico con las fechas y las horas de publicación oficiales de presentación de los datos relativos a afiliaciones. En la hora determinada, todos los medios, analistas y ciudadanos pueden acceder a esa información a la vez.  Este sistema denominado “embargo estadístico” que suele aplicarse a los principales indicadores económicos garantiza que todos los medios pueden partir de las misma situación e informar sin privilegios.

Pero Pedro Sánchez anuncio este dato. Ya que conoció con antelación la información que posteriormente lanzaría en una nota de prensa oficial del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que se tituló: “El mercado laboral supera en marzo la barrera de los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social en términos desestacionalizados”

Este adelanto a la publicación oficial es considerado por los medios y periodistas especializados en información económica que rompe el principio de igualdad de acceso a la información denunciando que les coloca en desventaja informativa.  Además, el anuncio impedía analizar los datos con contexto y rigor antes de que el mensaje político fijara el marco interpretativo.

Esto luego dificulta sobremanera explicarlo correctamente, porque la población ya se ha podido quedar con el gran numero. Varios informadores denunciaron que, una vez lanzado el titular por el presidente, el trabajo periodístico quedaba “condicionado”, ya que los datos aún no estaban disponibles en su totalidad ni con series completas para contrastar.

Y además  se abre la puerta hacia un uso propagandístico de datos oficiales, algo expresamente desaconsejado por el Código de Buenas Prácticas de las Estadísticas Europeas. Es  un precedente peligroso si un presidente puede adelantar datos sensibles cuando le conviene, el embargo estadístico pierde sentido.

Y acentúa la tensión sobre un conflicto ya muy tensado entre el Gobierno y la prensa por el control del relato informativo.

Las Asociaciones profesionales advierten de que normalizar esto vacía de contenido el derecho a la información. Debilitando el embargo estadístico como herramienta democrática Y además en un contexto económico y de cifras el relato político se impone al análisis técnico.  A nivel social se genera desconfianza en la neutralidad de los datos. Y la información puede pasar a ser propaganda.

Puesto que el tema del embargo estadístico esta incluido entre las políticas de la Unión Europea es interesante analizar si se han dado situaciones similares en España o en otros países miembros y las consecuencias que esto podría tener.

En España no existen precedentes claros sancionados de un presidente del Gobierno anunciando datos oficiales sensibles (empleo, PIB, inflación) antes de la hora oficial marcada en el calendario estadístico de forma tan explícita y personal como en este caso.

Si que ha habido quejas recurrentes de periodistas y asociaciones profesionales por el uso político de estadísticas, ruedas de prensa sin preguntas, y por el  acceso desigual a la información, pero no por una ruptura directa del embargo estadístico en redes sociales por parte del presidente como en este caso.

Por lo que este episodio si que puede suponer el comienzo de un patrón preocupante y sobre todo que marca un antes y un después de las relaciones prensa- gobierno.

En Europa sí ha habido antecedentes de este tipo de rupturas al embargo estadístico o un cierto acceso privilegiado a la información. Pero con unas características muy diferentes a las del reciente caso español, destacando filtraciones por fallos técnicos (no anuncios políticos) o rupturas del embargo por medios o analistas, pero hasta ahora no  por jefes de gobierno o miembros de gobierno.

A nivel europeo, con el uso de datos oficiales estadísticos de Eurostat, esta institución reconoce que las rupturas de embargo existen, pero establece como respuesta habitual la revisión de protocolos, la retirada del acceso anticipado al infractor y advertencias institucionales.

Por eso lo extraordinario del caso español y lo inusual del episodio del Presidente es que el anuncio no fue una filtración, sino un acto político deliberado, y que se  hizo antes del acceso público a los datos completos. A lo que se añade que no era un dato intrascendente sino una cifra macroeconómica altamente sensible (afiliación a la Seguridad Social).

Lo que explica que esta polémica haya saltado del plano periodístico nacional al ámbito europeo.

Las consecuencias legales que pueda tener a nivel europeo probablemente serán limitadas. Ya que una sanción directa es muy improbable. El Código de Buenas Prácticas de las Estadísticas Europeas y el Reglamento 2019/2152 no prevén multas automáticas a gobiernos por romper el embargo. La Comisión Europea no suele sancionar, salvo que haya manipulación sistemática, falseamiento de datos o interferencia reiterada en la independencia estadística.  Por tanto, no es realista esperar una multa o procedimiento sancionador inmediato. Pero si que son esperables algunas consecuencias institucionales. Entendido como una advertencia o apercibimiento formal por parte de la Comisión. Esta podría emitir una comunicación de reproche, una recomendación o pedir explicaciones formales por escrito.

Lo que podría derivar tambien en restricciones al acceso previo de miembros del Gobierno a ciertos datos y controles más estrictos sobre quién conoce las cifras antes de publicarse.

Incluso sin sanción, el coste es reputacional e institucional, algo que la Comisión Europea considera relevante, aunque no punible

Al margen de este escándalo, que ya seria de bastante gravedad de por sí, el dato no es tan positivo como parece porque tras esa cifra tan “redonda” que ilustra la camiseta que el presidente lucia hay bastante que matizar.

De entrada, la Fuente oficial que es la Estadística de Afiliación publica cada mes la afiliación media y la afiliación a último día del mes. Cuando se menciona “22 millones”, se está haciendo referencia a la afiliación media mensual. Por tanto, si por ejemplo hacia el final del mes se hubieran producidos despidos este número seria claramente inferior.  Por lo que el dato mas fiable es el de cierre si lo que se quiere es reflejar realmente el número de afiliados en ese momento. Tambien es un dato desestacionalizado, que es una manera habitual y correcta de mostrar el dato, pero la cifra real sin desestacionalizar es 21,88 millones.

No son 22 millones de personas trabajando a la vez. La cifra se refiere a afiliaciones, no a “empleos a tiempo completo” ni a “personas distintas”. Es decir que una persona pluriempleada cuenta como dos afiliaciones.  Y reúne además todo tipo de jornadas y contratos. Incluyendo todos los regímenes General, Autónomos, Agrario, Hogar y Mar.

 

Según los datos del Ministerio de inclusión, seguridad social y migraciones, sobre las afiliaciones en el Régimen General el 58% es bajo la modalidad de contrato fijo a tiempo completo,  siendo  el resto fijos a tiempo parcial, contratos temporales, o contratos  fijos discontinuos.

En la nota de prensa del propio Ministerio se enfatiza que gran parte del crecimiento en afiliaciones se debe a trabajadores extranjeros que se sitúa en 3.151.563, lo que supone 230.358 más el año anterior, y representando el 14,4% del total.

Siendo la actividad donde más se incrementan las afiliaciones el sector de  Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca ( que crece un 7,7%).

Esta misma nota de prensa finaliza enfatizando la mejora de la calidad del empleo “El peso de los trabajadores temporales se encuentra en el 11,6%, frente al 29,8% que suponía en marzo de 2019”. Que sí que es una mejora, pero tambien está ocultando que ha cambiado la  ley.  Ya que en la práctica gran parte del trabajo temporal que antes se contrataba con contratos temporales ahora debe hacerse como fijo discontinuo. La reforma laboral de 2021 (Real Decreto‑ley 32/2021) cambió las reglas de contratación y limito el uso del contrato temporal, obligando a que muchas actividades  temporales pasasen a ser indefinidas, pero con prestación intermitente, lo que  se denomina fijo discontinuo.

 

Y tambien hay que considerar la tasa de pluriempleo, que en la actualidad en España supone un 2,8% del total de trabajadores. Que en 2025 alcanzó su máximo histórico con un total de 632.800 personas

Es importante por tanto ver el número de ocupados reales (Encuesta de Población Activa)  porque mide personas trabajando, no puestos. Las cifras de la EPA  según el último dato de marzo 2026 muestran que hay 2,42 millones de personas en paro registrado.

Según los últimos datos de Eurostat de Febrero de 2026, la tasa de desempleo en España era del 9.8%, cifra superior a la media europea que es de 5.9%

Pero más allá de las cifras es importante analizar como ha evolucionado el mercado laboral español en cuanto a la calidad del empleo y sus condiciones, especialmente si se compara con el contexto europeo.  España ha sido históricamente el país con más empleo temporal de la UE. Antes de la reforma laboral  tasa de temporalidad en torno al 26–27 %, frente a ~13 % en la UE. Tras la reforma de 2021-2022 hay una fuerte caída de la temporalidad, pero en gran parte debido a la creación de la figura del fijo-discontinuo.  La reforma ha convertido muchos contratos temporales en indefinidos o fijos‑discontinuos, mejorando la estadística, pero la estabilidad real depende de la duración efectiva de las relaciones laborales.

 

España sigue por encima de la media europea en temporalidad, que se explica en gran medida por el alto peso de la hostelería y el turismo en el empleo y en la economía.

 

En cuanto al trabajo a tiempo parcial España tiene menos empleo a tiempo parcial que la media de la UE, pero más involuntario (gente que querría trabajar más horas). En la UE, el parcial suele ser más “voluntario” (conciliación, estudios, etc.) en España, está más ligado a subempleo.

El propio Banco de España en sus informes destaca que, aunque en los últimos ha bajado la temporalidad, persisten las altas tasas de rotación y gran numero de empleos de corta duración, especialmente en servicios y hostelería.

España además tiene otro grave problema en su mercado laboral, que una cifra de 22 millones de afiliados no puede ocultar.  La alta tasa de desempleo juvenil, puesto que la tasa de paro en menores de 25 años es del 25%, mientras que la media de la UE es el 15%. O los  problemas para encontrar  empleo en los mayores de 55 años, según el dato mas reciente la tasa de  paro en este tramo de edad se sitúa en un 12%, que contrasta con el 5% de media de la UE.  Y la gran desigualdad en cuanto a empleo entre distintas comunidades autónomas, ya que la tasa de paro puede estar entre el 7% de las comunidades con mas empleo como Madrid  o el País vasco  y el 14% en Andalucía o Extremadura.

Por lo que más allá de las presentaciones buscando impacto en redes sociales, la realidad muestra que situación del trabajador en nuestro país no es tan positiva.