Ayuso tacha de política la huelga de profesores de Madrid
Desde el 14 de octubre, unos 65.000 docentes no universitarios están en huelga indefinida en
Madrid para reclamar menos horas lectivas, ratios más bajas y una subida salarial de 600 euros
mensuales. Hay guerra de cifras desde el primer día: la Comunidad sitúa el seguimiento en el
44,6% y los sindicatos lo elevan entre el 70% y el 75%. La jornada dejó además cinco detenidos
tras una carga policial contra un piquete en la Complutense.
La consejera Mercedes Zarzalejo acusó a los convocantes de perseguir objetivos políticos y
electoralistas, y Ayuso habló de huelga política. Es una excusa muy cómoda para un Gobierno del
PP que lleva años sin escuchar. Los colectivos docentes acumulan tres cursos de movilizaciones.
En mayo de 2024, los sindicatos mayoritarios ya pararon dos jornadas por las horas lectivas, y la
Comunidad ofreció reducirlas de forma progresiva, una hora menos para empezar, una oferta que
consideraron insuficiente. Dos años después, la respuesta sigue siendo desacreditar a quien
protesta.

Madrid es la comunidad más rica y, según análisis publicados en prensa, la última en gasto por
alumno en centros con fondos públicos. La Consejería presume de un presupuesto de 6.959
millones para 2026, un 3,9% más, pero sus críticos recuerdan que el presupuesto total crece un
7%, de modo que la educación pierde peso. Los docentes de Secundaria cobran, según los
convocantes, 507 euros menos al mes que en el País Vasco. Las educadoras de 0 a 3 años llevan
desde el 7 de abril en huelga indefinida sin acuerdo, y consideran insuficiente el compromiso de
la consejera sobre la pareja educativa.
No son protestas infundadas. Son las de un profesorado que ha agotado el diálogo con un
Gobierno regional que prefiere la propaganda a la negociación. Y el PSOE, que hoy acompaña a
los docentes en la calle, es el partido que gobierna España desde hace ocho años.
Gorka Santamaría
