Un estudio realizado por la fundación SM muestra la evolución hacia actitudes mas conservadoras de la juventud española
La Fundación SM es una entidad sin ánimo de lucro dedicada a mejorar la educación y promover la lectura y la cultura. Apoya a docentes, centros educativos y proyectos de investigación educativa, con especial enfoque en la innovación y la equidad. Sus beneficios se reinvierten en iniciativas educativas y sociales. Esta realiza periódicamente un informe sobre la juventud española. Recientemente ha publicado los resultados de su décima edición en el informe titulado “Jóvenes españoles 2026”. el trabajo de campo esta realizado por la empresa independiente 40dB y los datos son analizados por expertos en investigación social y especializados en juventud.
La muestra entrevistada es de 1600 jóvenes entre 15 y 29 años, con un diseño muestral de cuotas que garantiza la representatividad.
El informe trata distintos temas y pone especial foco en adaptarse al contexto actual , incorporando los principales tensiones y preocupaciones de la juventud como las expectativas en un contexto de incertidumbre, la creciente desigualdad social, la igualdad de género y la diversidad.
Los jóvenes de 2.025 han cambiado ligeramente sus prioridades vitales la salud, la familia, ganar dinero y el tiempo libre. Si se compara con los datos de 2020 se ve una cierta individualización de las prioridades y una perdida de importancia de aspectos como la igualdad de genero ( Cae 11 p.p), el medioambiente( cae 9 p.p) y la igualdad social ( cae 7 p.p). Esta desafectación con los temas colectivos es transversal a todas la ideologías ya que no aparecen diferencias según las posiciones políticas ( escala de extrema izquierda a extrema derecha) que manifieste el encuestado.
Aunque la política y la religión nos son aspectos con excesiva relevancia para los jóvenes, ya que figuran en los últimos puestos, es destacable que la política ha caído 6.5p.p respecto al estudio de 2025 y sin embargo la religión se ha incrementado en 15.7 p.p.
Este crecimiento de la religiosidad o espiritualidad no va ligado tanto a una religión concreta, aunque un 45% se considera católico (en 2020 era un 31,6%) sino a un modelo mas amplio. No supone un retorno al modelo tradicional. Sino que hay “flexibilidad” y se combina con elementos como el Karma, la reencarnación, la magia, la predicción del futuro o energías curativas.
La investigación realizada tambien muestra el dato que el ascensor social cada vez pierde mas peso, y que las desigualdades educativas por origen se mantienen.
Pero si este estudio ha tomado una relevancia especial es sobre todo porque muestra la creciente desconfianza de los jóvenes sobre la político y sus instituciones. Que desde el Gobierno se plantea con soluciones basadas en la Memoria Democrática, como si el problema viniera de una añoranza de tiempos pasados, que esta juventud no ha conocido.
Estas medidas han sido, reimpulso de la aplicación educativa de la Ley de Memoria Democrática ( Enero 2026) con declaraciones de Ministros como Pilar Alegría (entonces Ministra de Educación) “La memoria democrática forma parte del currículo y vamos a reforzar su presencia en las aulas.” “La escuela debe garantizar que todos los estudiantes conozcan los valores democráticos y los procesos históricos que los hicieron posibles.”
“Los jóvenes necesitan herramientas para interpretar el pasado y defender la democracia en el presente.” Anunciándose medidas como la actualización de materiales didácticos para ESO y Bachillerato. El recordatorio a las comunidades autónomas de que la memoria democrática es de obligado cumplimiento. Y la preparación de nuevas guías docentes.
En marzo 2026 se presentaron públicamente estos nuevos materiales didácticos. Para Mayo 2026 se preparan reuniones con las distintas Comunidades Autónomas para garantizar que apliquen los contenidos de memoria democrática en el currículo escolar, tal como exige la Ley 20/2022.
Pero quizá habría que profundizar si la desafectación con lo político no esta ligado a un desconocimiento de la historia sino a una percepción de su situación actual y una falta de expectativas ligado a un sentimiento de que el sistema les está fallando.
Aunque hemos visto que los jóvenes muestran un claro desinterés por la política, si que se percibe una creciente falta de confianza hacia el sistema democrático.
El 68% de los encuestados tiene poca o ninguna confianza con el funcionamiento de la democracia. Un 58% esta de acuerdo con que “ a veces hace falta mano dura, aunque se sacrifiquen libertades” un 75% con que “ la democracia mejoraría con más expertos elegidos por méritos y menos políticos elegidos en urnas” , el 73% opina que “ todos los políticos son iguales”. Y los aspectos más polémicos tratan sobre dictaduras. Ante la afirmación e “ las elecciones conducen a la división y a la polarización , a veces un régimen autoritario (dictadura) permite una convivencia más pacífica” un 43% está en desacuerdo y un 47% de acuerdo y un 10% indeciso. Otra cuestión polémica es la respuesta ante la frase “ Una de las cosas buenas de una democracia y que hay menos corrupción que en un dictadura”, opinión con la que está de acuerdo la mayoría (51%), pero un relevante 41% está en desacuerdo.
Esta desconfianza hacia lo político se liga en gran medida a la negatividad hacia su futuro. El estudio usa una escala de 1 a 10 sobre la facilidad para conseguir en el futuro ciertos logros. Y aquí es evidente el pesimismo. Conseguir una vivienda adecuada obtiene un 6,7 (cae 1 p.p respecto al 2013), formar un hogar o una familia se puntúa con un 6,2, puntuación que comparte el ser autosuficiente económicamente o trabajar en lo que te guste (un ítem además que ha caído 1,5 p.p)
Otro resultado sorprendente es que las políticas educativas de igualdad, no parece estar funcionando como debieran, ya que se estan reforzando los estereotipos de femenino y masculino y se esta incrementado la desconfianza los avances en política de igualdad. Con lo que se está consiguiendo un efecto contrario a lo deseado quizá por un mal enfoque o una saturación. O por la influencia de nuevos contextos menos respetuosos con la mujer o visiones demasiado tradicionales del rol femenino. Pero con datos realmente impactantes y sobre todo que muestran una peligrosa evolución en solo cinco años.
Del total de jóvenes de ambos géneros Un 39% considera que “para que una mujer este segura, debe permitir que un hombre la proteja” (crece desde 2020 en 22 p.p el grado de acuerdo), un 41% cree que un “hombre debería sacrificar su bienestar económico con el fin de proveer bienestar económico a las mujeres” ( crece 18 p.p) o un acuerdo del 49% con que “ nadie como las mujeres sabe criar a sus hijos” ( crece 24 p.p) , 54% considera que “ las mujeres interpretan como sexistas comentarios inocentes ( crece 14 p.p) y un 66% mantiene un acuerdo alto o muy alto con que “ en nombre de la igualdad muchas mujeres intentan conseguir ciertos privilegios” ( se incrementa 11 p.p)
Este estudio tambien muestra otra realidad incomoda, los jóvenes, aunque reconocen la aportación económica de la migración, muestran mayor desconfianza cultural y más preocupación por los recursos.
El estudio muestra que la evolución en los últimos años del modelo de emigración proveniente de contextos más ajenos a la cultura española está incrementando la polarización y un cierto rechazo hacia la “diversidad”.
Ante la pregunta sobre el modelo de sociedad que gustaría vivir la juventud esta dividida un 42% prefiere una sociedad diversa en cuanto a origen, cultura y religión versus el 40% que indica que prefiere una sociedad homogénea en estos aspectos. Y un 18% no tiene clara su respuesta o prefiere no contestar. Los más críticos con la diversidad ( con gran diferencia) son los jóvenes que viven en Cataluña, País Vasco, Navarra y La Rioja.
Pero lo llamativo es que, en solo cinco años, si se toma el dato de 2020 los que defendían la sociedad diversa eran un 66% y los que defendían la homogeneidad eran solo el 20%. Un giro realmente notable de las posiciones.
Viéndose algunos aspectos de la inmigración desde un punto bastante crítico. Un 73% esta de acuerdo o muy de acuerdo con que los inmigrantes deben esforzarse por adaptarse a las costumbres y cultura española y no al revés, un 65% cree que empieza a haber demasiados inmigrantes. El 65% considera que se deben respetar las costumbres, pero si no contradicen a la Constitución, el 60% cree que se le da demasiadas facilidades a los inmigrantes. Y un 63% esta de acuerdo con que la inmigración ha hecho crecer la delincuencia. Y en el plano económico hay una cierta división, ya que el 51% considera que España necesita a los inmigrantes para mantener su nivel de vida. Pero el 49% está en desacuerdo.
Y de nuevo se ve una evolución en los últimos 5 años muy notoria. La percepción de la necesidad de los inmigrantes para el modelo económico se mantiene , pero se duplica el grado de acuerdo con que “empieza a haber demasiados inmigrantes”, “Le damos demasiadas facilidades a los inmigrantes” o “ la presencia de inmigrantes ha hecho crecer la delincuencia.
Los expertos autores del informe indican que no es un rechazo hacia lo extranjero per se sino una búsqueda de la asimilación, citando que la visión que prevalece es la asimilacionista de la integración de los migrantes. Una concepción social en la que se entiende como un proceso asimétrico , esperándose que los migrantes adopten progresivamente los valores y formas de vida de la sociedad de acogida, en este caso España. Y los autores matizan que este deseo no es solo de los jóvenes, sino compartido por toda la población, citando otro estudio de Funcas en el que siete de cada diez españoles esperan que en una o dos generaciones los miembros de los grupos raciales o de origen minoritarios acaben igualados con el resto de la sociedad. Por lo que la integración se plantea como posible si se adopta lo que denomina Paul Collier (Profesor de Oxford) como el “modelo social del País de acogida” , y cita tambien un estudio del Observatorio del Racismo (OBERAXE 2024) que ciertos actos como presencia de hiyab de madres en colegios o practicas similares se pueden interpretar como una resistencia a la integración
Un estudio que llama a la reflexión y nos indica que algo esta cambiando entre los jóvenes del país.