Se termina el año y 2025 nos deja con un panorama que deja mucho que desear. El Gobierno de coalición de PSOE-Sumar liderado por el Presidente Pedro Sánchez, siguiendo la línea de gobiernos anteriores, ha impulsado una serie de políticas antipopulares que van en contra de los intereses de los trabajadores. Lejos de ser esto una calumnia gratuita, los datos hablan por sí solos y demuestran que nuestro país se encuentra en una grave decadencia en todos los niveles.
Si hacemos un repaso de la política del gobierno de este año, muchos se deben preguntar si este gobierno puede ser calificado de progresista o siquiera de izquierda, aunque la dicotomía izquierda-derecha en la democracia liberal carezca de sentido a día de hoy.
Empezando por algo candente y que ha estado presente todo el año, nos topamos con las protestas del campo español, enmarcadas en las protestas de agricultores y ganaderos de toda la Unión Europea. Frente a estas demandas, el Gobierno se muestra partidario de los acuerdos de libre comercio que la Unión Europea quiere firmar en enero con Mercosur, algo que dañará enormemente al campo español, que unido a otras cuestiones de la política agraria europea va en contra de los intereses de agricultores y ganaderos. Esto va más allá de ignorar las demandas del campo. Cabe recalcar que el principal partido de la oposición, el Partido Popular, también es favorable al acuerdo con Mercosur.
Otras medidas políticas que se han impulsado este año son la jubilación reversible y las bajas laborales flexibles, es decir, seguir trabajando estando jubilado y enfermo. Con respecto a la jubilación reversible se trata de un Proyecto de Real Decreto que se halla en trámites para ser aprobado. De salir adelante vendría a ampliar la jubilación flexible que ya estableció el Partido Popular en 2002. Con respecto a las bajas laborales flexibles el gobierno presentó una propuesta que se halla en la mesa de negociaciones para presentar un borrador. Esta medida otorgará mayores competencias a las mutuas al tiempo que abre la puerta a trabajar estando enfermo.
En cuanto a los impuestos, a partir de este año por primera vez se tendrá que pagar el IRPF cobrando el salario mínimo. A esto habría que sumar la subida encubierta del IRPF a través de la inflación que viene a agravar la situación de muchos trabajadores españoles. De la misma manera, a propuesta del gobierno, para el año 2026 está prevista una subida de la cuota de autónomos que castigará a quien menos gane. Además el gobierno rechazó aplicar la exención del IVA europeo a los trabajadores por cuenta propia. Pese a las diversas protestas protagonizadas por los autónomos, el gobierno, al igual que con agricultores y ganaderos, ha ignorado sistemáticamente sus demandas.
Medidas estrella del gobierno como la reforma laboral solo han conseguido maquillar los datos de la alta temporalidad laboral y multiplicar los despidos durante el periodo de prueba.
La realidad en España durante los últimos años, y en especial durante 2025, ha sido totalmente diferente a como la han pintado los discursos triunfalistas de PSOE-Sumar. Hemos sido testigos de la subida de precios en la cesta de la compra y cómo eso ha afectado a la disminución del consumo de carne y pescado, así como del pan. Ahora se come peor que hace una década. Además año tras año sube el precio de la vivienda y año tras año no se toma ninguna medida efectiva. Los desahucios continúan con cifras preocupantes y el acceso a la vivienda es cada vez más difícil, especialmente para los jóvenes, quienes cada vez tienen menos vivienda en propiedad que hace varias décadas. En resumen, todo indica que el país se va degradando poco a poco y las familias tienen unas rentas inferiores a las que tenían antes del euro.
La lista de problemas que se han agravado bajo supuestos gobiernos progresistas dicen más que los discursos: baja natalidad, aumento de las personas sin hogar, aumento de las muertes por sobredosis, alto desempleo juvenil y en general, aumento de la delincuencia y la criminalidad relacionada con la inmigración masiva…
Sumado a todo esto, la desmovilización obrera y la disminución de la afiliación sindical y el papel de los sindicatos mayoritarios como soporte del gobierno han logrado desarticular un movimiento obrero combativo que podría haber plantado cara a este gobierno antipopular y corrupto. La lista de temas en los que podríamos extendernos es demasiado larga, la sumisión a Marruecos, la traicion al Sáhara Occidental, el apoyo mostrado recientemente al gobierno islamista sirio el pasado 2025 daría mucho que hablar, así como el apoyo al régimen ucraniano o el nefasto Modelo Migratorio capitalista, con terribles consecuencias para nuestro país.
El gobierno actual es simplemente un eslabón mas, la situación no cambiará de la mano de uno u otro partido del Régimen del 78, solo un proceso constituyente revolucionario y patriota puede rectificar la situación que vivimos defendiendo a los trabajadores y recuperando nuestra soberanía.