Moncloa y Vivas chocan por las llamadas previas a la crisis migratoria de Ceuta

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El Gobierno publica el registro de las comunicaciones mantenidas con Ceuta antes del 30 de julio, mientras Juan Jesús Vivas mantiene que intentó contactar en varias ocasiones sin recibir respuesta

El Gobierno ha publicado los registros de las comunicaciones mantenidas con Ceuta previamente a la entrada masiva de migrantes del pasado 30 de julio.

La decisión llega tras la declaración del presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, ante la Audiencia Nacional, donde aseguró que había intentado contactar en varias ocasiones con el Gobierno central ante el empeoramiento de la situación en Ceuta.

Según la documentación difundida por Moncloa, entre el 27 y el 30 de julio hubo comunicación entre los equipos de Pedro Sánchez y Vivas. El Ejecutivo sostiene que las llamadas se atendieron de inmediato o pocos minutos después y asegura que en sus registros no aparecen las llamadas perdidas a las que hizo referencia el presidente de Ceuta.

La primera de las comunicaciones con Ceuta tuvo lugar el 27 de julio. Según el Gobierno, el equipo de Vivas trasladó su preocupación por la situación y planteó la necesidad de disponer de más plazas de acogida y de agilizar los traslados de migrantes a la Península.

En los días siguientes tuvieron lugar nuevos contactos entre ambos gabinetes. El 30 de julio, ya con la entrada masiva en marcha, Vivas habló directamente con Sánchez. La cronología publicada por Moncloa pretende demostrar que existió una comunicación fluida con Ceuta durante esos días.

El relato del presidente ceutí, sin embargo, es diferente. Durante su declaración ante la Audiencia Nacional afirmó que intentó contactar reiteradamente con responsables del Gobierno y que realizó diez llamadas, de las que, según explicó, solo tres obtuvieron respuesta. Vivas sostiene además que dispone de sus propios registros de llamadas y que puede aportarlos a la investigación judicial.

La discrepancia no se limita, por tanto, al número de llamadas. También afecta al momento en que se trasladaron determinadas peticiones y a la respuesta recibida por Ceuta. Moncloa defiende que atendió las comunicaciones que recibió, mientras que Vivas sostiene que sus reiterados intentos de contacto no fueron respondidos como necesitaba la situación.

La Audiencia Nacional tendrá que valorar ahora los registros telefónicos, los testimonios y el resto de documentación incorporada a la causa. Por el momento, existen dos versiones sobre aquellas comunicaciones y será la investigación judicial la que determine qué ocurrió exactamente durante esos días.

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