Murcia declara a Pedro Sánchez persona non grata con el apoyo del PP y Vox
La Asamblea Regional aprueba una iniciativa impulsada por dos exdiputados de Vox en una votación marcada por el enfrentamiento político y las críticas del PSOE
La Asamblea Regional de Murcia ha declarado este martes, 3 de noviembre, persona non grata al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
La propuesta, presentada por los diputados del Grupo Mixto José Ángel Antelo y Virginia Martínez, ha salido adelante con 27 votos a favor y 13 en contra, estos últimos del PSOE.
La iniciativa ha contado con el respaldo del Partido Popular y Vox, además del de sus promotores, antiguos miembros de la formación de Santiago Abascal.
Con esta decisión, Murcia se convierte en el primer parlamento autonómico español que adopta una declaración de este tipo contra un presidente del Gobierno.
Durante el debate, Virginia Martínez ha defendido la moción con duras críticas a la gestión de Sánchez. Entre los motivos señalados figuran la financiación autonómica, el trasvase Tajo-Segura, las infraestructuras y la situación del Mar Menor. La diputada también ha cuestionado la actuación del Ejecutivo central en materia económica e institucional. Su intervención ha provocado varias llamadas al orden por parte de la presidenta de la Cámara, Visitación Martínez.
El PP ha justificado su apoyo al considerar que la declaración expresa el malestar de la Región con determinadas decisiones del Gobierno central. Vox también ha respaldado la propuesta y ha insistido en sus reproches a la gestión socialista.
Desde las filas del PSOE, la portavoz Carmina Fernández ha rechazado la iniciativa y ha acusado a los populares de utilizar la Asamblea como escenario de confrontación partidista. Los socialistas han presentado una enmienda a la totalidad, que no ha prosperado.
Más allá del ruido político generado por la votación, la declaración tiene un alcance principalmente simbólico. No implica ninguna sanción para Pedro Sánchez, ni le impide visitar Murcia o ejercer sus funciones como presidente.
El acuerdo deja así una nueva muestra de la distancia entre el Gobierno central y la oposición regional, en una comunidad donde el debate sobre el agua y la financiación sigue siendo especialmente sensible.
