La Policía desaloja el asentamiento de migrantes junto a la desalinizadora de Ceuta
Cientos de migrantes han sido trasladados de la playa de Benítez a la zona del antiguo Guano durante un amplio dispositivo policial
La Policía Nacional desaloja este domingo el asentamiento de migrantes que se encontraba junto a la planta desalinizadora de Ceuta, en la playa de Benítez. El operativo comenzó a primera hora de la mañana y contó con unos 350 agentes, entre ellos alrededor de 300 miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP), además de efectivos de Extranjería y de los medios aéreos.
En Ceuta, en los últimos días, cientos de migrantes permanecían instalados en esta zona con tiendas de campaña y refugios improvisados. Algunos también se encontraban en el espigón situado junto a la desalinizadora, un lugar considerado peligroso por las autoridades debido al riesgo de caídas y a las condiciones del mar.
La Policía de Ceuta ha explicado que el desalojo tiene dos objetivos principales. El primero es garantizar la seguridad de la planta desalinizadora, una instalación importante para el abastecimiento de agua de Ceuta. El segundo es evitar que los propios migrantes permanezcan en una zona que puede resultar peligrosa, especialmente ante la llegada de lluvias y posibles temporales.
Tras abandonar la playa de Benítez, los migrantes fueron dirigidos hacia la zona del antiguo Guano, cerca de la playa del Trampolín. Sin embargo, este traslado no es definitivo. Los nuevos espacios preparados para acogerlos todavía no están disponibles, por lo que muchos continúan sin una solución estable.
Las cifras sobre el número exacto de personas afectadas varían según las fuentes, por lo que las informaciones hablan de cientos de migrantes. Durante el operativo, además, algunas personas abandonaron la zona. Según EFE, algo más de una treintena huyó hacia los montes cuando comenzó la actuación policial.
El desalojo se produce después de que la Consejería de Medio Ambiente de Ceuta solicitara el pasado 11 de septiembre que se retiraran los asentamientos de los alrededores de la desalinizadora. Después de la operación está previsto limpiar la zona y colocar un vallado para evitar que vuelvan a instalarse allí.
La actuación vuelve a poner sobre la mesa la situación migratoria de Ceuta. Mientras las autoridades tratan de liberar el entorno de la desalinizadora y garantizar la seguridad, los migrantes desalojados siguen esperando una alternativa de alojamiento adecuada.
