Seis muertos en un tiroteo en el centro de Cracovia que Polonia investiga como atentado terrorista
El presunto autor, un joven polaco de 24 años, abrió fuego contra los viandantes en la principal plaza de la ciudad. Las autoridades investigan sus posibles vínculos con ideologías de extrema derecha
La Plaza del Mercado de Cracovia, habitualmente llena de turistas y vecinos, se convirtió el sábado por la tarde en el escenario de un tiroteo que ha conmocionado a Polonia. Seis personas murieron y otras 15 resultaron heridas después de que un hombre armado comenzara a disparar contra quienes se encontraban en el centro histórico de la ciudad.
El ataque tuvo lugar alrededor de las tres de la tarde. Según la información facilitada por la Policía, el sospechoso llegó a la plaza en un vehículo y abrió fuego en distintos puntos de la zona. Los disparos provocaron que decenas de personas huyeran en busca de refugio en los establecimientos cercanos. Algunos testigos describieron escenas de confusión y pánico mientras los servicios de emergencia acudían al lugar.
El presunto responsable es un ciudadano polaco de 24 años. Los agentes consiguieron detenerlo después de un enfrentamiento en el que el propio sospechoso resultó herido y dos policías sufrieron lesiones de gravedad. El hombre fue trasladado a un hospital, donde tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.
Las primeras declaraciones del Gobierno apuntan a una posible motivación ideológica. El ministro del Interior, Marcin Kierwiński, aseguró que el detenido mostraba una especial fascinación por las ideas de extrema derecha y el ultranacionalismo. La Fiscalía ha abierto una investigación por terrorismo para esclarecer tanto las circunstancias del ataque como los motivos que llevaron al hombre a actuar.
La investigación se complicó horas después, cuando las autoridades encontraron otros tres cadáveres en la vivienda del sospechoso, situada en Ostrowiec Świętokrzyski, a unos 150 kilómetros de Cracovia. Se trata de dos mujeres y un hombre, que podrían ser familiares directos del detenido. Por ahora, no se han aclarado las circunstancias de estas muertes.
El primer ministro, Donald Tusk, se desplazó hasta Cracovia y anunció dos días de luto nacional. Mientras tanto, la Policía mantiene acordonada la zona del ataque y continúa recopilando pruebas.
Polonia afronta así uno de los episodios de violencia más graves de los últimos años. La investigación deberá determinar qué llevó al sospechoso a perpetrar el tiroteo y si existía algún tipo de planificación previa.
